Superfetación: concebir estando ya embarazada

Superfetación: concebir estando ya embarazada

Quedarse embarazada de nuevo durante la gestación es muy improbable, pero no imposible. Este fenómeno se denomina superfetación y consiste en que una mujer gestante conciba un segundo bebé.

“Hablamos de superfetación cuando se produce una gestación múltiple asincrónica, es decir, dos embriones de diferente tiempo de vida. Es raro en nuestra especie y hay muy pocos casos descritos”, afirma el doctor César Lizán, Director Médico de las Clínicas Eva. Según la historia de la medicina solo ha habido 11, pero han existido: mujeres que estando en estado gestan otro bebé. 

Por lo general, aunque en la superfetación los fetos suelen tener edades gestacionales diferentes, el parto de los dos bebés normalmente se produce al mismo tiempo

Desde el momento en que el espermatozoide fertiliza un óvulo, en el organismo de la mujer se suceden toda una serie de cambios hormonales para impedir que se produzca una nueva ovulación. Por ejemplo, empieza a producir gonadotropina coriónica humana (HCG), la hormona que detectan los tests de embarazo. Su función es mantener un aumento de la progesterona, que a su vez causa que los ovarios dejen de funcionar y evita la maduración de nuevos folículos.

Al mismo tiempo, se produce una especie de bloqueo que evita la comunicación entre las trompas de Falopio y el canal cervical con el útero para que no lleguen nuevos espermatozoides y que un segundo embrión se implante en el endometrio. Pero esto es la teoría. “Hay que tener en cuenta que la biología suele ser más compleja que los modelos que creamos para intentar entenderla”, nos dice el doctor César Lizán.

Superfetación

¿Por qué ocurre entonces la superfetación?

Las superfetaciones ocurridas de forma natural “son casos excepcionales, pero existen algunos descritos en la literatura médica. El funcionamiento de la ovulación humana conduce a la selección, habitualmente, de un único folículo por ciclo menstrual de la mujer. Cuando existe más de uno, suelen crecer de forma coordinada. Y cuando no lo hacen, el útero no suele permanecer receptivo para ambos. Por tanto, son casos completamente excepcionales”, afirma el doctor Lizán.

Un estudio de la Universidad de Valencia, publicado en Reproduction, Fertility and Development, concluyó que estos ‘embarazos dentro del embarazo’ pueden ocurrir cuando se produce un ruptura de la fase lútea y se bloquea la producción de progesterona, lo que podría generar un aumento de estrógenos y de la hormona luteizante. Resultado: una nueva ovulación. La mujer ovula más de un ovocito, no en la misma fecha, sino con días de diferencia, produciéndose dos fecundaciones con una diferencia de días, o incluso de dos a cuatro semanas.

Si durante la segunda ovulación la mujer mantiene relaciones sexuales, como el embrión aún es muy pequeño, los espermatozoides pueden ascender por el útero y llegar a las trompas de Falopio donde se encuentra ese segundo óvulo. Si se produce la fecundación, el nuevo óvulo fecundado viaja hacia el útero y tiene lugar así la segunda implantación, siempre que en el endometrio se produzca un error y permanezca receptivo más tiempo.

No obstante, la mayoría de las superfetaciones de las que se tiene constancia hoy se deben a los tratamientos de fertilización y a la estimulación ovárica. Lo habitual es que tras la administración de la hormona HCG para la maduración de los óvulos, estos se extraigan con una punción alrededor de 36 horas después. Si no ocurre la punción, esos folículos pueden seguir madurando durante tres o cuatro días, pero no todos al mismo tiempo. Como los espermatozoides pueden sobrevivir unos tres días en el cérvix, se puede producir una doble fecundación en diferentes fechas.

Cómo se detecta que una embarazada se quede de nuevo en estado

Hoy estos casos se pueden diagnosticar con la ecografía del primer trimestre, cuando el ginecólogo observa que hay dos embriones creciendo, cada uno en su propia bolsa y con su propia placenta, con una diferencia de desarrollo y tamaño. Pero cuidado, eso no quiere decir que todos los embarazos múltiples en los que uno de los fetos es más grande que otro se daban a una superfetación. “Es una situación bastante habitual que exista algo de discordancia de peso entre dos gemelos, ya que es complicado que ambos reciban exactamente el mismo aporte sanguíneo a través de sus placentas”, explica Lizán.

En la superfetación, la ecografía muestra diferencias en el desarrollo de los órganos o estructuras de ambos fetos, y no solo de peso. Por ejemplo, en un feto de 8 semanas de gestación, el intestino delgado no se encuentra dentro de la cavidad abdominal, pero dos semanas más tarde, en la 10, ya crecen dentro de ella.

En estos casos el embarazo, como ocurre con las gestaciones múltiples, se considera de alto riesgo. El parto de los dos bebés normalmente se produce al mismo tiempo, tanto de forma natural, como por cesárea. “Dependerá de muchos factores, pero los fundamentales serán las semanas de embarazo en las que se produzca el parto, cómo estén colocados los dos fetos, y el peso de los mismos. Cuando el parto se pone en marcha antes de la semana 32 de gestación, incluso se podría plantear hacer un parto diferido para mejorar la supervivencia del segundo feto”, señala el experto.

Katia Appelhans

Soy redactora hace varios años y siempre tuve una fuerte pasión por la escritura. Estudié Ciencias de la Comunicación en la UBA, con orientación en periodismo. También, y fue lo que despertó mi interés por la salud y el bienestar, realicé el profesorado de yoga y actualmente estudio Asistente de Nutrición y Alimentación Saludable. Me parece fundamental que los hábitos saludables formen el 80% de nuestras vidas, con eso me refiero al ejercicio regular y la buena alimentación. ¡Ah! Además comparto recetas saludables en mis redes.+ info

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