¿Por qué no debemos interrumpir los medicamentos?

¿Por qué no debemos interrumpir los medicamentos?

Los medicamentos son recetados con un objetivo, por lo tanto, la dosis y duración está pensada para cumplirlo y es totalmente personalizada.

Cuando comenzamos un tratamiento médico, es muy importante adherirnos a él, de no hacerlo, no sólo existe el riesgo de que no se controle la enfermedad, también se pueden presentar resistencias a los medicamentos y mayor virulencia de la enfermedad.

Si el problema es que sientes que no funciona, hay dos opciones: revisar que lo estés tomando de forma correcta y esperar, pues algunos fármacos tardan más en reflejar la mejora, o buscar otro medicamento que te ayude.

Respecto a los antibióticos existen dos errores comunes: tomarlos cuando no son necesarios (como en caso de una gripe) y dejarlos de tomar apenas nos sentimos mejor, sin embargo, ambas son malas prácticas. Dejar un antibiótico antes de tiempo puede provocar que te enfermes de nuevo, pero también otros problemas.

Según especialistas, es común sentirte mejor de 1 a 2 días después de comenzar a tomar los antibióticos. Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud explica que eso no significa que la infección ha desaparecido por completo; si bien evidencia apunta a que tratamientos cortos pueden ser efectivos y más fáciles de seguir, eso sólo puede decidirlo tu médico.

Los medicamentos son recetados con un objetivo, por lo tanto, la dosis y duración está pensada para cumplirlo y es totalmente personalizada

No completar tu tratamiento, puede promover la resistencia a los antibióticos entre las bacterias dañinas, una de las consecuencias más preocupantes del mal uso de estas medicinas, pues contribuye a infecciones resistentes y graves con una recuperación más prolongada y hospitalizaciones más frecuentes.

¿Por qué no debes interrumpir los antidepresivos? Si tomas antidepresivos o algún otro medicamento para tratar una enfermedad mental, es muy importante no dejarlos, pese a sentirte mejor o si crees que no funcionan. Uno de los riesgos es presentar síndrome de abstinencia o síndrome de suspensión de antidepresivos, pero también una recaída.

Si al dejar un antidepresivo sientes: ansiedad, insomnio, dolor de cabeza, mareos, cansancio, irritabilidad, síntomas de gripe, náuseas, sensaciones de descarga eléctrica o síntomas de depresión, consulta a tu médico.

En caso de que el objetivo sea dejar el tratamiento por indicación médica, esto sucede de forma gradual, bajando la dosis durante varias semanas hasta que tu cuerpo se adapte a la ausencia del medicamento, no lo cortes antes de tiempo, lo mismo ocurre si vas a cambiar a otro.

Eso sí, debes estar pendiente de no confundir los síntomas de depresión con los de abstinencia, en caso de que estos reaparezcan, platica con tu psiquiatra para atenderlo.

En general, si sigues un tratamiento, es importante no dejar tus medicamentos sin antes consultarlo con tu médico. Esto es especialmente importante si padeces una enfermedad crónica, porque dejarlos podría provocar una descompensación o empeorar tu condición.

Por ejemplo, no debes dejar de tomar por tu cuenta: 

Katia Appelhans

Soy redactora hace varios años y siempre tuve una fuerte pasión por la escritura. Estudié Ciencias de la Comunicación en la UBA, con orientación en periodismo. También, y fue lo que despertó mi interés por la salud y el bienestar, realicé el profesorado de yoga y actualmente estudio Asistente de Nutrición y Alimentación Saludable. Me parece fundamental que los hábitos saludables formen el 80% de nuestras vidas, con eso me refiero al ejercicio regular y la buena alimentación. ¡Ah! Además comparto recetas saludables en mis redes.+ info

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