María Tifoidea: Historia de una portadora sana

María Tifoidea: Historia de una portadora sana

En medio de una pandemia comenzamos a escuchar términos médicos en todos los medios de comunicación. El concepto de portador sano es uno de ellos. Este es un término que no es nuevo y que se aplica a todas las enfermedades infecciosas. La que sigue es una historia real sobre una portadora sana que se ganó el sobrenombre de "María Tifoidea"

En el Glosario "TALLER SOBRE PLANIFICACIÓN, ADMINISTRACIÓN Y EVALUACIÓN" del Programa Ampliado de Inmunizaciones de la organizacion panamericana de la salud, se define portador a

una persona o animal infectados que albergan un agente infeccioso específico de una enfermedad, sin presentar signos o síntomas clínicos de ella, y que constituyen una fuente potencial de infección.

Cuando el portador se encuentra en el curso de una infección inaparente - en contraposición al que transcurre la fase de incubación - se lo denomina portador sano (o portador asintomático). El estado de portador puede ser breve o prolongado (portadores temporales o transitorios, o crónicos).

Los portadores sanos de forma consciente o inconsciente son agentes difusores de la enfermedad. La mayoría de los portadores sanos desconocen su condición. Eso los hace especialmente peligrosos para la salud pública. Se mueven de forma anónima propagando la enfermedad. En pocas ocasiones cobran notoriedad y se ganan un lugar reservado en la historia (o en las charlas de los programas de televisión vespertinos o redes sociales). La infamemente conocida como Maria Tifoidea es una de ellas.

Bacterias de Salmonella typhi

La fiebre Tifoidea es una enfermedad infecciosa causada por la bacteria Salmonella typhi, que suele transmitirse por agua o alimentos contaminados. Los síntomas frecuentes son  fiebre alta prolongada, cansancio, cefaleas, náuseas, dolor abdominal y estreñimiento o diarrea. Cuando la misma se presenta en forma grave, puede causar la muerte.

A inicios del siglo XX, en la ciudad de Nueva York se produjeron algunos casos de la enfermedad en familias acomodadas. La enfermedad no era ajena a la comunidad, pero generalmente estaba circunscripta a los barrios pobres. Allí las condiciones de salubridad no eran buenas. Desde 1900 a 1906 estos casos aislados se fueron sucediendo.

En esta época el conocimiento médico había permitido conocer que la causa del contagio se producía a través de agua o fuentes de alimentos contaminados. Sin embargo no había certeza en cómo se producía la transmisión entre personas. Tampoco que una personas asintomática lo podía causar.

Calle de New York en el año 1900

Uno de los últimos casos había ocurrido en una casa de vacaciones en Long Island. El dueño temió que esto arruinará su negocio de alquiler. Por lo tanto contrató para investigar al ingeniero sanitarista George Soper II. El investigador analizó las fuentes de agua, los sanitarios y el pozo negro. Todas las pesquisas fueron negativas. Luego se concentró en el personal doméstico, entre ellos una cocinera que había dejado su puesto sin explicaciones 3 semanas antes de la manifestación de la enfermedad.

Mary Mallon, tal era el nombre de la cocinera en cuestión, fue laboriosamente investigada. Soper pudo determinar que había trabajado en al menos 7 familias desde 1900. En todas ellas la enfermedad se había manifestado. Luego de rastrearla, y encontrarla se apersonó junto al departamento de Salud de la Ciudad de Nueva York. Fue obligada a realizarse análisis de sangre y heces. El resultado de los mismos fue positivo. Mallon era una portadora sana de la Salmonella typhi. En 1907 fue arrestada y confinada en el Riverside Hospital en la isla North Brother en nombre de la seguridad pública.

Ilustración de la época utilizando a Mary como ejemplo negativo

Lo que siguió fue una batalla legal y mediática. Mary aduciendo que no había realizado nada malo, pedía su libertad. Los diarios de la época dieron amplia cobertura. Entre ellos los del magnate William Hearst, quien apoyaba el reclamo de la inculpada. Es en esta cobertura que recibió el sobrenombre "Typhoid Mary" (María Tifoidea).

En 1910, el nuevo inspector de salud a cargo decidió liberarla. La condición: que nunca vuelva a trabajar en una cocina. Promesa que rompió en poco tiempo. Siempre trabajando bajo diferentes alias. Fue en 1915 cuando nuevamente las miradas acusadoras la marcaron. Un brote de fiebre tifoidea se declaró en el "Manhattan’s Sloane Maternity Hospital". Mary Brown - el alias de Mallon - trabajaba en la cocina de esta institución. No hubo campaña ni protesta que valga. Fue nuevamente apresada. Pasó los siguientes 23 años hasta su muerte en confinamiento.

Mary "Tifoidea" Mallon en cuarentena

Hoy se conoce que personas pueden convertirse en portadores de la bacteria Salmonella typhi y continuar expulsando la bacteria en sus heces por años. El caso de Mary es solo uno de los registrados por la bibliografía médica. Pero su nombre quedó como sinónimo de aquellas personas que sin síntomas van transmitiendo enfermedades a su entorno. 

Según las estimaciones de la OMS, cada año enferman de fiebre tifoidea entre 11 y 20 millones de personas, de las que mueren entre 128 000 y 161 000. Aquellas poblaciones sin acceso a agua salubre y saneamiento adecuado corren mayor riesgo.

Daniel Fast

Periodista Freelance. Con intereses en temas de salud, tecnología e historia. Hombre que ha pasado la mitad de su vida y conserva la curiosidad de un niño.+ info

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