10 de mayo Día Mundial del Lupus: síntomas y tratamiento

10 de mayo Día Mundial del Lupus: síntomas y tratamiento

Cinco millones de personas en el mundo, en su gran mayoría mujeres, padecen lupus, una enfermedad autoinmune crónica que tiene graves consecuencias discapacitantes.

El 10 de mayo de cada año se celebra el Día Mundial del Lupus, en el que organizaciones de todo el planeta trabajan para aumentar la sensibilización social y el reconocimiento del Lupus como un problema significativo de salud pública.

También se solicita, mejorar los servicios de salud para los afectados, fomentar la investigación de las causas y cura del Lupus, agilizar el diagnóstico médico, mejorar los tratamientos existentes, realizar estudios epidemiológicos del impacto global de esta enfermedad y el desarrollo de programas formativos para los profesionales clínicos, pacientes y sociedad en general.

El lupus eritematoso sistémico es una enfermedad inflamatoria crónica de origen autoinmunitario (aunque la causa exacta todavía es desconocida). Esto quiere decir que el sistema inmune del afectado pierde la capacidad para identificar las bacterias, virus y otros enemigos externos que entran en el organismo, y confunde a las células y tejidos sanos como invasores, activando una producción exagerada de anticuerpos que actúan sobre las células del propio paciente (autoanticuerpos), por lo que se puede dañar cualquier órgano del cuerpo humano.

Cinco millones de personas en el mundo, en su gran mayoría mujeres, padecen lupus

Las manifestaciones clínicas del lupus son muy variadas, pudiendo aparecer todo tipo de síntomas debido a la alteración de varios órganos. La mayoría de los pacientes presentan periodos de exacerbación de la enfermedad, que alternan con periodos de remisión, y es raro que la enfermedad remita por completo.

Los primeros síntomas del lupus “muchas veces son sutiles”, según el el doctor José María Álvaro-Gracia, presidente de la Sociedad Española de Reumatología, que indica que suelen afectar al aparato locomotor y a la capacidad funcional motriz del paciente, junto con afectación del estado general como cansancio o febrícula, que se asocian a posibles alteraciones analíticas. 

Tanto al comienzo como durante el curso clínico, el lupus puede acompañarse de manifestaciones generales en forma de cansancio, fiebre, pérdida de peso, pérdida de apetito y malestar general. Veamos con más detalle los síntomas del lupus más habituales:

- Lesiones agudas: la manifestación más característica es un enrojecimiento de las mejillas y del puente de la nariz, que da lugar a una apariencia en alas de mariposa. Este tipo de lesiones se presentan en el 50% de los pacientes con lupus y suelen aparecer tras la exposición solar y coincidiendo con brotes de la enfermedad. Cuando las lesiones remiten no suelen dejar cicatriz.

- Lesiones subagudas: son lesiones rojizas, elevadas, anulares y con descamación, que se distribuyen por las zonas expuestas al sol como cuello, escote, dorso de los brazos y hombros. Aparecen en el 10% de los pacientes con lupus y curan sin dejar cicatriz posteriormente.

- Lesiones crónicas: también llamado lupus discoide; aparece en el 20% de los pacientes con lupus. Son lesiones circulares con borde rojizo y sobreelevado que se localizan en cara, cuero cabelludo, dorso de las manos y pabellones auriculares. Cuando curan dejan una cicatriz permanente, y si afectan al cuero cabelludo desarrollarán alopecia en la zona de la lesión.

10 de mayo Día Mundial del Lupus

Actualmente no existen fármacos con capacidad de curar esta enfermedad autoinmune, de forma que el tratamiento del lupus consistirá en reducir las crisis agudas y sus síntomas. El tratamiento debe ser individualizado para cada paciente, en función del tipo y la gravedad de las manifestaciones clínicas; por ello, antes de comenzar con el tratamiento, hay que hacer una valoración de los órganos afectados y de la actividad de la enfermedad.

A nivel general debe recomendarse evitar la exposición a la radiación ultravioleta, así como los fármacos y las situaciones que pueden precipitar un nuevo brote, como los anticonceptivos orales, las infecciones, las intervenciones quirúrgicas, etcétera.

En el tratamiento de las manifestaciones leves como son la artritis, los dolores articulares y musculares, la fiebre o el cansancio, son útiles los Antiinflamatorios no Esteroideos (AINES). Si estos no resultan eficaces se emplearán corticoides en dosis bajas. Para las manifestaciones cutáneas está indicada la hidroxicloroquina, un fármaco antimalárico que también es útil para el cansancio y la artritis. Los corticoides tópicos (aplicados en forma de pomada) son útiles en las lesiones cutáneas.

En el caso de alteraciones neurológicas, renales, anemia y otras manifestaciones graves, es necesario el uso de corticoides en dosis altas. En muchas ocasiones es necesario añadir a los corticoides inmunosupresores como la ciclofosfamida o la ciclosporina.

En los últimos años se han desarrollado con éxito nuevas terapias diseñadas para tratar enfermedades autoinmunes. Son tratamiento dirigidos específicamente contra alguna parte del sistema inmune y que consiguen inhibir su función, lo que conlleva un alivio de los síntomas. Son las llamadas terapias biológicas o terapias dirigidas.

En el caso del lupus, se están usando con éxito diversos medicamentos que inhiben algunas funciones de los linfocitos B, que son los glóbulos blancos responsables en gran medida de los síntomas de la enfermedad. Entre los fármacos aprobados en los últimos años se encuentra belimumab, indicado para pacientes con un alto grado de actividad del lupus. Belimumab es un anticuerpo que consigue inhibir a los linfocitos B que causan daño al organismo. También se han observado resultados alentadores utilizando rituximab, un anticuerpo diseñado específicamente frente a una proteína de la superficie de los linfocitos B, y que consigue disminuir la actividad de la enfermedad. 

Existen otros tratamientos en investigación como alentuzimab, epratuzimab, o anifrolumab, que obtuvo buenos resultados en combinación con el tratamiento estándar en un ensayo clínico, cuyos resultados se publicaron en diciembre de 2019 en la revista científica The New England Journal of Medicine (NEJM). Las terapias biológicas se reservan en general a pacientes que han tenido mala respuesta con las terapias habituales o que sólo han obtenido una respuesta parcial. Son en general bien toleradas aunque, al inhibir el sistema inmune, hay que vigilar la posible aparición de infecciones o tumores.

Uno de los problemas que suele conllevar el lupus a los pacientes es la intolerancia a la radiación ultravioleta causada por la exposición al sol, lo que se conoce como fotosensibilidad. Una de las soluciones empleadas en los últimos tiempos para hacer frente a este problema es el uso de luz pulsada o láser vascular que tiene un efecto antiinflamatorio en las lesiones cutáneas causadas por lupus subagudo y lupus tumidus. 

Katia Appelhans

Soy redactora hace varios años y siempre tuve una fuerte pasión por la escritura. Estudié Ciencias de la Comunicación en la UBA, con orientación en periodismo. También, y fue lo que despertó mi interés por la salud y el bienestar, realicé el profesorado de yoga.+ info

Noticias Relacionadas

Más Noticias

Más Noticias