La voz materna en los en bebés prematuros puede aliviar el dolor en intervenciones médicas La voz materna en los en bebés prematuros puede aliviar el dolor en intervenciones médicas

La voz materna en los en bebés prematuros puede aliviar el dolor en intervenciones médicas

Demuestran que la voz materna reduce los signos de dolor en los bebés prematuros cuando se someten a intervenciones médicas de alto riesgo para su vida.

Los bebés prematuros suelen ser separados de forma temprana de sus padres y, por regla general, estar expuestos a procedimientos clínicos dolorosos, como intubación, extracción de sangre, sonda de alimentación, entre otros, con los efectos resultantes a corto y largo plazo en su desarrollo neurológico y manejo de dolor.

Ahora, un estudio por la Universidad de Ginebra (UNIGE) y publicado en Scientific Reports analizó si la voz de la madre podría proporcionar una analgesia eficaz y segura para los bebés prematuros y si la oxitocina endógena (OXT) podría estar relacionada con la modulación del dolor.

Manejo de dolor en los bebés prematuros

Para ello, 20 bebés prematuros fueron expuestos a 3 condiciones: la voz en vivo de la madre (hablando o cantando) y la atención estándar, en orden aleatorio, durante un procedimiento médico doloroso.

Dado que no siempre es posible aliviar el dolor con analgésicos farmacéuticos, ya que los efectos secundarios a corto y largo plazo sobre su desarrollo neurológico pueden ser importantes, se consideraron otras formas de aliviar al bebé como envolver, sujetar, soluciones azucaradas o succionar no nutritivo con una tetina. Pero, la forma más importante se centró en la voz y sus modulaciones emocionales como efecto calmante.

Al parecer, el contacto vocal temprano entre la madre y el prematuro, en el impacto de la voz de la madre para el manejo del dolor, podría ser completamente eficaz.

Durante el seguimiento a los 20 bebés prematuros en el Hospital Parini, Italia, los investigadores pidieron a la madre que estuviera presente durante el análisis de sangre diario, que se realiza extrayendo unas gotas de sangre del talón: “Centramos este estudio en la voz materna, porque en los primeros días de vida es más difícil que el padre esté presente, debido a las condiciones laborales que no siempre permiten días libres”, explica Manuela Filippa, investigadora en Grupo de Didier Grandjean y primera autora del estudio.

El estudio se realizó en tres fases durante tres días, lo que permitió la comparación: una primera inyección se administró sin la presencia de la madre, una segunda con la madre hablando con el bebé y una tercera con la madre cantándole al bebé. El orden de estas condiciones cambió al azar.

“Para el estudio, la madre empezó a hablar o cantar cinco minutos antes de la inyección, durante la inyección y después del procedimiento”, explica la investigadora. También se midió la intensidad de la voz, para que cubriera el ruido del ambiente, ya que los cuidados intensivos suelen ser ruidosos debido a las ventilaciones y otros dispositivos médicos.

Los signos de expresión del dolor se redujeron significativamente

Primero, el equipo de investigación observó si el dolor del bebé disminuía en presencia de la madre. Para ello, utilizaron el Pretérmino Infant Pain Profile (PIPP), que establece una cuadrícula de codificación entre 0 y 21 para las expresiones faciales y los parámetros fisiológicos (latidos del corazón, oxigenación) que dan fe de los sentimientos dolorosos del bebé.

“Para codificar el comportamiento de los bebés prematuros, filmamos cada análisis de sangre y juzgamos los videos 'ciegos', por personal capacitado, sin sonido, para no saber si la madre estaba presente o no”, señala Didier Grandjean, del estudio.

Los resultados fueron significativos: el PIPP es de 4,5 cuando la madre está ausente y desciende a 3 cuando la madre habla con su bebé: “Cuando la madre canta, el PIPP es 3.8. Esta diferencia con la voz hablada puede explicarse por el hecho de que la madre adapta menos sus entonaciones vocales a lo que percibe en su bebé cuando canta, porque de alguna manera está constreñida por la estructura melódica, que no es el caso cuando ella habla”, subraya el profesor de Ginebra.

La voz materna podría ser fundamental para el manejo de dolor en los bebés prematuros

Además, los científicos observaron qué cambios se producen en el bebé cuando escucha a su madre hablar: “Rápidamente recurrimos a la oxitocina, la llamada hormona del apego, que estudios previos ya han relacionado con el estrés, la separación de las figuras de apego y el dolor”, explica Manuela Filippa.

Usando una muestra de saliva indolora antes de que la madre hablara o cantara y después del pinchazo en el talón, el equipo de investigación encontró que los niveles de oxitocina aumentaron de 0.8 picogramos por mililitro a 1.4 cuando la madre habló: “En términos de oxitocina, este es un aumento significativo”, afirma.

Estos resultados muestran el impacto positivo de la presencia de la madre y el acompañamiento con la voz cuando los bebés prematuros se someten a procedimientos médicos dolorosos.

Fuente: IntraMedicina

Celeste Valeria Verdicchio

Periodista Digital por la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMDP). Especializada en métricas y creación de contenidos por FOPEA. Estudiante de la Licenciatura en Sociología, UNMDP. He colaborado en distintos medios marplatenses. Actualmente, escribo para la revista Maga y mi blog personal: Despuntar el vicio. Leer y escribir, siempre.+ info

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