Un estudio sobre la voluntad del esfuerzo: ¿nos esforzamos solo por algo que “valga la pena”?

Un estudio sobre la voluntad del esfuerzo: ¿nos esforzamos solo por algo que “valga la pena”?

La disposición de las personas a esforzarse fluctúa momento a momento, determinó un nuevo estudio.

Desde elegir un deporte hasta decidir si conservar un trabajo, muchas actividades requieren que evaluemos si las recompensas que obtenemos a cambio “valen la pena”, incluso cuando nos fatigamos. Sin embargo, los estudios que examinan las decisiones basadas en el esfuerzo suelen asumir que la voluntad de trabajar es estática.

Ahora, investigadores de la Universidad de Birmingham y la Universidad de Oxford lograron demostrar que la voluntad de trabajar no es estática y que depende de los ritmos fluctuantes de la fatiga.

Que tan cansados estemos podría determinar nuestro nivel de esfuerzo

La fatiga es algo común que experimentamos a diario, aquella sensación de agotamiento por realizar tareas exigentes. Nos hace perder la motivación y querer tomarnos un descanso. Aunque los científicos comprenden los mecanismos que utiliza el cerebro para decidir si una tarea determinada merece el esfuerzo, todavía no se comprende bien la influencia de la fatiga en este proceso.

Para ello, los científicos evaluaron el impacto de la fatiga en la decisión de una persona de realizar un esfuerzo. Hallaron que las personas tenían menos probabilidades de trabajar y esforzarse, incluso por una recompensa, si se encontraban fatigadas. Estos resultados fueron publicados en la revista Nature Communications.

Lo curioso es que el equipo identificó que había dos tipos diferentes de fatiga que se detectaban en distintas partes del cerebro. En el primero, la fatiga se experimenta como una sensación de corta duración, que puede superarse tras un breve descanso.

Pero con el correr del tiempo, se acumula un segundo sentimiento más a largo plazo, que impide que las personas quieran trabajar y no desaparece con descansos breves.

“Descubrimos que la disposición de las personas a esforzarse fluctuaba momento a momento, pero disminuía gradualmente a medida que repetían una tarea a lo largo del tiempo”, explica Tanja Müller, primera autora del estudio.

“Tales cambios en la motivación para trabajar parecen estar relacionados con la fatiga y, a veces, nos hacen decidir no persistir”, afirma.

Además, descubrieron que ciertas áreas de la corteza frontal del cerebro tenían una actividad que fluctuaba de acuerdo a lo esperado, mientras que un área llamada cuerpo estriado ventral indicaba cuánta fatiga estaba influyendo en la motivación de las personas para seguir trabajando.

"Este trabajo proporciona nuevas formas de estudiar y comprender la fatiga, sus efectos en el cerebro y por qué puede cambiar la motivación de algunas personas más que otras", explica por su parte Matthew Apps, autor principal del estudio.

Dos tipos de fatiga influyen en el proceso de la "voluntad del esfuerzo"

“Esto ayuda a comenzar a familiarizarse con algo que afecta la vida de muchos pacientes, así como de las personas en el trabajo, la escuela y otros ámbitos”, afirma.

Los resultados finales destacan que la disposición a esforzarse no es estática, y los cambios en los estados de fatiga cambian el valor que atribuimos al trabajo de forma momentánea. Además, diferentes regiones del cerebro están involucradas en la señalización dinámica de diferentes componentes de la fatiga.

Fuente: IntraMedicina

Celeste Valeria Verdicchio

Periodista Digital por la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMDP). Especializada en métricas y creación de contenidos por FOPEA. Estudiante de la Licenciatura en Sociología, UNMDP. He colaborado en distintos medios marplatenses. Actualmente, escribo para la revista Maga y mi blog personal: Despuntar el vicio. Leer y escribir, siempre.+ info

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