¿Tengo falta de deseo sexual? ¿Tengo falta de deseo sexual?

¿Tengo falta de deseo sexual?

Hay etapas en la vida de una persona en las que el deseo sexual puede verse disminuido. Aunque sus causas pueden ser muy diversas, si la falta de interés por el sexo se prolonga, puede llegar a convertirse en una preocupación importante.

A cualquier edad, las circunstancias vitales de las personas pueden variar y afectar en lo más personal: un problema de salud, dificultades económicas, exceso de trabajo, relaciones familiares difíciles o la falta de tiempo de calidad. Todos estos factores, pueden incidir enormemente en el deseo sexual, disminuyéndolo y afectando la vida individual, íntima y de pareja. Sin embargo, con la ayuda de buenos profesionales y detectando las causas, se puede buscar una solución efectiva.

Normalmente, cuando las personas están cansadas o estresadas, el deseo por el sexo disminuye o desaparece. En otras ocasiones, las personas no encuentran el momento adecuado, no lo disfrutan por completo, o sienten molestias al hacerlo. En cualquiera de estos casos, si se deja pasar el tiempo, la persona puede verse enfrentada a un problema mayor.

La disminución del deseo sexual es un problema frecuente que puede aparecer en cualquier momento de la vida

¿Realmente perdí el deseo sexual?

Para tratar adecuadamente la falta de deseo sexual, es importante que la persona junto al profesional de la salud evalúe las posibles causas que la provocan y se analice el ciclo de la respuesta sexual normal.

En muchas ocasiones, será necesario valorar si las causas son psicológicas, físicas o mixtas. Se puede dar el caso de que converjan causas psicológicas y orgánicas, lo que haría necesaria la intervención de profesionales de varias especialidades, como ginecólogos, psicólogos o fisioterapeutas de suelo pélvico.

Entre las principales causas que pueden originar el deseo sexual hipoactivo o el trastorno del interés y la excitación sexual son múltiples:

¿Volver a disfrutar de la sexualidad?

Sean cuales sean los motivos, al perder el deseo se entra en una espiral en la que se evita mantener relaciones sexuales y se acaba por sentir inseguridad, baja autoestima, ansiedad y malestar. En estos casos, es imprescindible que el o la paciente acuda a profesionales de la salud, para poder evaluar juntos las causas, buscar un tratamiento efectivo y así volver a disfrutar nuevamente de la sexualidad.

Fuente: Women’s Salud y Bienestar de la Mujer

Celeste Valeria Verdicchio

Periodista Digital por la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMDP). Especializada en métricas y creación de contenidos por FOPEA. Estudiante de la Licenciatura en Sociología, UNMDP. He colaborado en distintos medios marplatenses. Actualmente, escribo para la revista Maga y mi blog personal: Despuntar el vicio. Leer y escribir, siempre.+ info

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