Síndrome de la fatiga ocular: cómo evitar el cansancio por las pantallas

Síndrome de la fatiga ocular: cómo evitar el cansancio por las pantallas

Pasar largas jornadas de horas frente a las pantallas y no descansar la vista, puede desembocar en el síndrome de la fatiga ocular: molestias en los ojos y dolores frecuentes de cabeza.  

El cansancio ocular es problema frecuente que afecta a la vista y no representa mayores riesgos. Sin embargo, en tiempos de pandemia muchas personas han tenido que trasladar sus trabajos a la modalidad home office, y esto puede agravar el síndrome de fatiga ocular debido al excesivo uso de las pantallas.

Normalmente, la fatiga ocular es causada por manejar distancias largas y por permanecer mucha cantidad de horas mirando una pantalla (de computadora u otros dispositivos digitales), pero sobre todo se debe a la fijación continua de la vista sin descansos.  

Fijar la vista en las pantallas durante muchas horas, produce fatiga ocular

El cansancio ocular desaparece cuando la persona descansa la vista o toma otras medidas para reducir la molestia en los ojos. En algunos casos, los signos y síntomas del cansancio ocular indican una enfermedad ocular oculta que necesita tratamiento, por lo que la revisión anual con un oftalmólogo es muy importante.

Por lo general, el cansancio ocular manifiesta su síntoma más claro a través de un cierto dolor que puede llegar a recorrer con incomodidad gran parte de la cara, causando incluso dolor de cabeza.

El dolor de cabeza es un síntoma frecuente de cansancio ocular

El Dr. Sagrera Ferrándiz, Médico y Magister en Medicina Manual y Osteopatía de Barcelona, recomienda tres ejercicios fáciles para aliviar el dolor ocular:

  1. Pellizcar la ceja: este ejercicio se puede hacer con los ojos abiertos o cerrados. Se debe pellizcar el ancho de la ceja empezando por el borde más cercano al lagrimal. Luego, ir haciendo pellizcos suaves y lentos desde un extremo hacia el otro y repetir.

  2. Observar la oscuridad: para este ejercicio se debe estar sentado y cerrar los ojos, tapándose la cara con las dos manos de forma que no entre luz. No se debe hacer presión sobre los ojos, simplemente descansar la vista unos minutos en la oscuridad.

  3. Levanta el arco: colocar los pulgares sobre el párpado, presionar y elevar ligeramente por unos minutos. Repetir. De esta manera, se destensa el músculo orbicular.

Celeste Valeria Verdicchio

Periodista Digital por la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMDP). Especializada en métricas y creación de contenidos por FOPEA. Estudiante de la Licenciatura en Sociología, UNMDP. He colaborado en distintos medios marplatenses. Actualmente, escribo para la revista Maga y mi blog personal: Despuntar el vicio. Leer y escribir, siempre.+ info

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