Sexualidad en personas con Síndrome de Down

Sexualidad en personas con Síndrome de Down

Una especialista en psicología responde algunas preguntas sobre cómo tratar la sexualidad en personas con Síndrome de Down.

Natalia Allegretto (M.N. 60789), licenciada en Psicología, respondió algunas dudas acerca de un tema tan tabú como la sexualidad en aquellas personas que padecen el Síndrome de Down, alteración genética que se produce por la presencia de un cromosoma extra (el cromosoma es la estructura que contiene el ADN) o una parte de este.

Desde la teoría psicoanalítica, la sexualidad no tiene que ver solamente con las actividades y el placer reducido únicamente al aparato genital. Sino que se entiende como un concepto mucho más amplio. Tiene más bien que ver con una serie de excitaciones y actividades que están presentes ya desde la temprana infancia. Se produce un cierto placer que no puede reducirse a una satisfacción fisiológica como lo son, por ejemplo, el hambre, la respiración, etc.

El psicoanálisis le atribuye gran importancia a la sexualidad en el desarrollo humano, por eso se consideran las diferentes etapas como psicosexuales. En personas con Síndrome de Down, se siguen las mismas etapas que una persona que no lo padece. Ya que la condición humana, parados desde el enfoque psicoanalítico, hace que se piense en la existencia de la sexualidad desde el comienzo de la vida. 

Aquellas personas con discapacidad, son personas sexuadas, que ejercitan su sexualidad con mayores o menores dificultades. Cuando éstas surgen, son más bien del entorno social y físico, que se su misma condición.

En el Síndrome de Down se tiende a “infantilizar” a la persona que posee esta condición, y muchas veces, en su mayoría, se retrasa el encuentro sexual con “un otro” o se experimentan las últimas fases con alguna demora.

Sexualidad en personas con Síndrome de Down

Es importante destacar, que los mitos o la creencia popular colectiva que a veces se escucha
en lo cotidiano sobre la no-sexualidad de las personas con algún tipo de discapacidad, actúa
negativamente sobre la sexualidad de quien lo padece.

Por mucho tiempo, y aun lamentablemente sigue pasando, se creía que personas con síndrome de Down, no tenían deseos, necesidades sexuales, eran asexuados, carecían de posibilidad de experimentar relaciones, etc. Por este motivo, la sexualidad en estas personas muchas veces es invisibilizada. Se ha llegado a reprimir, a ocultar, “de eso no se habla”. Se puede decir, que con o sin discapacidad, todas las personas tienen el mismo derecho a recibir una educación sexual integral, a ser informados, a ser escuchados, a manifestarse, a conocer métodos de cuidado, a conocer su propio cuerpo, aprender a respetarlo y respetarse. Es tan importante como en cualquier persona, recibir información sobre lo que está bien y lo que está mal, proporcionar un espacio para explicar la diferencia entre lo público y lo privado, la necesidad de intimidad y la posibilidad de decir NO frente a una situación no deseada.

La sexualidad es de todos y para todos, no amerita un pensamiento distinto, ni otros tiempos para acceder a la educación sexual.

Se utilizan distintas estrategias y herramientas que hacen de apoyo a ésta práctica. Como ser, dibujos, cuentos, historietas, juegos, esquemas, herramientas que ISAY (la app gratuita que permite romper con las barreras comunicacionales a personas con discapacidad y su entorno seguimos sumando información y profesionales que ayudan cada día a la inclusión en la sociedad) ofrece de manera digital y efectiva. Debemos sacar el foco de la “discapacidad” y más bien pensar en que cualquiera, necesita entender qué le pasa, qué siente, cómo poder expresarlo.

Claramente, quien esté a cargo en una escuela, por ejemplo, debe estar lo suficientemente capacitado para llevar adelante esta enseñanza, como cualquier otra área de la educación. No se reduce a explicar solamente métodos anticonceptivos y formas de cuidados para las ETS. Una educación sexual implica el conocimiento y reconocimiento del propio cuerpo, generar una conciencia sobre lo que quiero y lo que no quiero, sobre la higiene, sobre EL RESPETO y la intimidad.

Sexualidad en personas con Síndrome de Down

Tanto sea como madres, padres, tutores, cuidadores, acompañantes o profesionales, lo importante es no negar ni negarles que existe una sexualidad. Siempre la actitud debe ser de predisposición y apertura a recibir preguntas, cuestionamientos, dudas. Como padre/madre, quizá no se esté preparado para tratar estos temas. No olvidemos que en muchas personas sigue coexistiendo el pudor, la vergüenza, y en varias ocasiones se prefiere dejar estos temas para una persona que está más empapada en la transmisión de estos contenidos, no por eso, no lo pueden hacer.

No se aconseja, principalmente a los padres, proporcionar información errónea con el fin de “alivianar” contenido. Se debe confiar en las capacidades de comprensión de cada uno. De
nada sirve mentir, engañar, ocultar, juzgar ni censurar la realidad de la vida sexual. Si uno no
se siente preparado para enseñar estos temas, siempre es preferible recurrir a un profesional que pueda transmitirlo, con claridad y veracidad.

Katia Appelhans

Soy redactora hace varios años y siempre tuve una fuerte pasión por la escritura. Estudié Ciencias de la Comunicación en la UBA, con orientación en periodismo. También, y fue lo que despertó mi interés por la salud y el bienestar, realicé el profesorado de yoga y actualmente estudio Asistente de Nutrición y Alimentación Saludable. Me parece fundamental que los hábitos saludables formen el 80% de nuestras vidas, con eso me refiero al ejercicio regular y la buena alimentación. ¡Ah! Además comparto recetas saludables en mis redes.+ info

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