Sangre menstrual: qué indican los colores

Sangre menstrual: qué indican los colores

Este es el significado de las diferentes tonalidades y cuándo indican alguna anomalía.

En general, lo más probable es que el color de la sangre de la menstruación varíe a medida que pasan los días, pero para dar una explicación a esas diferentes tonalidades y colores, primero hay que entender qué es la regla y por qué se produce.

A lo largo del ciclo menstrual, el tejido endometrial (lo que se expulsa) tiene dos fases. En una primera, o fase proliferativa, cuando la mujer acaba de terminar su menstruación y ese recubrimiento está limpio, se empieza a engrosar por la acción de los estrógenos. Es un proceso imprescindible para que se dé el embarazo, porque cuando llegue la ovulación el endometrio tiene que estar lo suficientemente grueso y con muchos vasos sanguíneos para que el embrión pueda anidar y sobrevivir en él.

Con la ovulación comienza la segunda fase o secretora: la mucosa se hace aún más gruesa y vascularizada. Esto es así porque de darse la fecundación tendrá que nutrir al embrión hasta que se forme la placenta.

Lo más probable es que el color de la sangre de la menstruación varíe a medida que pasan los días

Pero… ¿y si no hay embarazo? Entonces ese tejido aumentado y robusto no tiene ninguna función, y es completamente prescindible. La progesterona empieza a descender y el endometrio se descama, se desprende y se expulsa, dejando “al aire” y rotos todos los vasos sanguíneos, que empiezan a sangrar, produciéndose lo que se conoce como menstruación o regla. Esa sangre está formada por agua, células muertas del endometrio, lípidos, proteínas, hormonas, células madre. También se expulsa la mucosa endometrial, por eso a veces el sangrado tiene una textura fibrosa.

En general, en situaciones de normalidad, la sangre menstrual va a presentar tres tonalidades:

Suele ocurrir en los primeros días de la regla, cuando la pérdida de sangre es menor. Solo si se mantiene este color a lo largo de toda la menstruación conviene comentárselo en la próxima cita al ginecólogo por si hay alguna disfunción hormonal. También es un síntoma de que en breve la mujer empezará con la menopausia

Es lo más habitual a partir del segundo o tercer día de regla. Se trata de una sangre reciente, es decir de los vasos sanguíneos que se acaban de romper con el descamado del endometrio. Suele ser un sangrado abundante, y tiene una consistencia líquida. No obstante, si el sangrado dura más de 8 días con este tono acude al médico, ya que podría ser síntoma de miomas o pólipos en el endometrio.

Suele ser una sangre que lleva tiempo retenida en el útero y es antigua, de una menstruación anterior, y que el organismo de la mujer ha tardado más en expulsar. Se debe a que la sangre, cuando pasa algún tiempo, adquiere ese color amarronado. Normalmente se produce cuando el manchado es escaso, aunque puede tener una consistencia fluida. Sin embargo, si tiene algún matiz amarillento u olor desagradable también por ser indicativo de infección.

Distintos colores de la menstruación

Colores que pueden alertar de algún problema

También es posible que determinadas situaciones o anomalías alteren la tonalidad normal de la sangre menstrual, por ejemplo:

Si la mujer observa que su menstruación es muy acuosa y de color muy claro –sobre todo si usa copa menstrual (si usa compresas es imposible de valorar)–, quizás puede deberse a una fuerte anemia ferropénica. En cualquier caso conviene que acuda a su médico por si fuera necesario que tomara algún suplemento de hierro.

Si ocurre unos días antes de que tenga que venir la regla y la mujer está intentando ser madre, quizás sea un primer síntoma de embarazo y se deba a lo que se conoce como sangrado de implantación o falsa regla, que se produce cuando el óvulo fecundado, tras atravesar las trompas de Falopio, llega al endometrio y se implanta en él, provocando la rotura de vasos. También puede ser signo de un desequilibrio hormonal, acláralo con tu médico.

Según afirma el Doctor Juan Luna, la regla a menudo enmascara las infecciones, por lo que conviene estar atentas a otras posibles texturas o tonalidades de las secreciones vaginales:

Las secreciones vaginales –que no sangre de regla– en color anaranjado o amarillento pueden ser signo de un infección. Si además presentan un fuerte olor a “pescado” conviene acudir al médico lo antes posible.

Si se presentan manchas de color grisáceo con hilillos de color rojo quizás estabas embarazada y estás sufriendo un aborto espontáneo, por lo que conviene ir al ginecólogo o a las urgencias de algún centro sanitario. Pero si no hay gestación, las secreciones de este color pueden ser indicativo de enfermedades de transmisión sexual.

Es muy frecuente que la mujer perciba que expulsa coágulos. En principio, no hay por qué preocuparse sobre todo si se producen de forma esporádica en los primeros días de la regla. Pero si son muy numerosos, puede ser síntoma de alguna alteración hormonal, o a la formación de miomas o pólipos endometriales. En este caso, conviene consultarlo con tu ginecólogo.

Si se perciben grumos con una textura fibrosa se trata de tejido endometrial, ya que, como hemos comentado, con la regla se desprende esa capa interna del útero.

Katia Appelhans

Soy redactora hace varios años y siempre tuve una fuerte pasión por la escritura. Estudié Ciencias de la Comunicación en la UBA, con orientación en periodismo. También, y fue lo que despertó mi interés por la salud y el bienestar, realicé el profesorado de yoga.+ info

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