¿Quiénes tienen más riesgo de sufrir un ACV y cómo prevenirlo?

¿Quiénes tienen más riesgo de sufrir un ACV y cómo prevenirlo?

Según la OMS, el 80% de los accidentes cerebrovasculares (ACV) podrían prevenirse cambiando ciertos hábitos y realizando los examenes médicos correspondientes para controlar las enfermedades preexistentes.

Un factor de riesgo es una afección o comportamiento que se produce más frecuentemente en quienes tienen o se encuentran en mayor riesgo de tener una enfermedad que quienes no la tienen. Tener un factor de riesgo de ACV no significa, necesariamente, que persona lo vaya a tener. De la misma manera, no tener un factor de riesgo no significa que la persona evite tener un accidente del tipo cerebrovascular. Sin embargo, el riesgo de sufrir un ACV crece exponencialmente a medida que aumenta el número de los factores de riesgo.

Es importante aclarar que los factores de riesgo pueden disminuir si la persona realiza tratamientos médicos específicos acorde a su situación, o si genera cambios en el estilo de vida, potenciando aquellos saludables.

Realizar ejercicio en forma regular y mantener hábitos saludables ayuda a prevenir un ACV

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los factores de riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular son:

La edad:  el ataque cerebral se produce en todos los grupos de edades. Sin embargo, la evidencia demuestra que el riesgo de tener un ataque cerebral se duplica por cada década entre los 55 y 85 años. Aunque el ataque cerebral a menudo se considera una enfermedad del envejecimiento, el riesgo de tener un ataque cerebral en la niñez es realmente más alto durante el período perinatal, que comprende los últimos meses de la vida fetal y las primeras semanas posteriores al nacimiento.

El sexo biológico: los hombres tienen mayores riesgos de sufrir un ACV, sin embargo más mujeres mueren a causa de ello.

Antecedentes familiares de ACV: el ataque cerebral parece darse en algunas familias.  Varios factores pueden contribuir al ataque cerebral familiar.  Miembros de una familia pueden tener una tendencia genética para tener factores de riesgo del ataque cerebral, como una predisposición hereditaria a tener presión arterial alta (hipertensión) o diabetes.

Presión arterial alta: la hipertensión es el factor de riesgo más importante y a tener en cuenta con respecto a los ACV. La hipertensión causa un aumento de dos a cuatro veces en el riesgo de tener un ataque cerebral antes de los 80 años.  Si la persona sufre de presión arterial alta, necesita tratamiento médico para tratarla. Asimismo, mantener el peso adecuado, evitar los medicamentos que aumentan la presión arterial, comer correctamente (menos sal e ingerir más frutas y verduras) pueden ayudar a reducir considerablemente el riesgo.

Fumar cigarrillos: el hábito de fumar causa cerca del doble del aumento en el riesgo de ataque cerebral isquémico y hasta cuatro veces el aumento en el riesgo de ataque cerebral hemorrágico.  Ha sido vinculado con la acumulación de sustancias grasas (aterosclerosis) en la carótida, la arteria principal del cuello que abastece de sangre al cerebro. Además, la nicotina aumenta la presión arterial; el monóxido de carbono del cigarrillo reduce la cantidad de oxígeno que la sangre puede transportar al cerebro; y el humo del cigarrillo espesa su sangre y la hace más propensa a la coagulación. Fumar también promueve la formación de aneurismas.

Dejar de fumar reduce considerablemente la probabilidad de sufrir un ACV

Enfermedades cardíacas: los trastornos cardíacos comunes como la enfermedad coronaria, defectos valvulares, latido cardíaco irregular (fibrilación auricular), y aumento de tamaño de una de las cámaras cardíacas pueden dar como resultado coágulos sanguíneos que pueden desprenderse y bloquear vasos dentro del cerebro o que van hacia él. La fibrilación auricular—más prevalente en personas mayores—es responsable de uno en cuatro accidentes cerebrovasculares después de los 80 años, y se asocia con mortalidad y discapacidad más altas.

La diabetes: la hipertensión es común entre las personas diabéticas y es responsable de mucho del aumento del riesgo de tener un ataque cerebral. Tratar la diabetes puede retrasar el inicio de las complicaciones que aumentan el riesgo de tener un ataque cerebral.

Desequilibrio del colesterol: la lipoproteína de baja densidad del colesterol (LDL) transporta al colesterol (una sustancia grasa) a través de la sangre y la lleva a las células.  El LDL en exceso puede causar que se acumule el colesterol en los vasos sanguíneos, llevando a la aterosclerosis.  La aterosclerosis es la causa principal de estrechamiento de los vasos sanguíneos, llevando al ataque cardíaco y al ataque cerebral.

Inactividad física y obesidad: la obesidad y la inactividad están asociadas con la hipertensión, diabetes, y enfermedad cardíaca, lo que aumenta considerablemente el riesgo de sufrir un ACV.

Reducir el consumo de sal y sodio en las comidas ayuda a controlar la presión arterial y disminuir el riesgo de sufrir un ACV

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 80% de los ACV podrían prevenirse. Su prevención es posible tanto para evitar la aparición, controlando los factores de riesgo que la predisponen, como también reconociendo los signos y síntomas que preceden a un ACV y permiten actuar a tiempo.

Algunas recomendaciones y consideraciones para prevenir un accidente cerebrovascular:

Celeste Valeria Verdicchio

Periodista Digital por la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMDP). Especializada en métricas y creación de contenidos por FOPEA. Estudiante de la Licenciatura en Sociología, UNMDP. He colaborado en distintos medios marplatenses. Actualmente, escribo para la revista Maga y mi blog personal: Despuntar el vicio. Leer y escribir, siempre.+ info

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