Por qué se produce aversión a los alimentos durante el embarazo

Por qué se produce aversión a los alimentos durante el embarazo

Durante la gestación, una de cada cuatro embarazadas experimenta cambios en la percepción del sabor, y alimentos que hasta entonces le agradaban se vuelven repulsivos. 

La aversión o el asco a un alimento es uno de los primeros síntomas que la embarazada experimenta cuando un bebé empieza a desarrollarse dentro de su útero. Esto puede ser un mecanismo de autoprotección de la madre contra sustancias tóxicas que podrían ser perjudiciales para el bebé

"La aversión alimentaria es una sensación desagradable ante determinados alimentos que aparece generalmente en las gestantes durante el embarazo”, nos explica la doctora Laura Padillo, ginecóloga del Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital San Rafael (Madrid). Un estudio realizado en la Universidad de Umeå en Suecia y publicado en Chemical Senses señalaba que un 67% de las embarazadas mostraba cambios en la percepción del olor y un 26% en el sabor.

La aversión o el asco a un alimento es uno de los primeros síntomas que la embarazada experimenta

Lo más frecuente es que esas aversiones o ascos a los alimentos empiecen muy pronto, hacia la cuarta semana de gestación, cuando la futura madre ni tan siquiera es consciente de que dentro de ella ya está creciendo su hijo. Y, como nos dice la doctora Padilla, “se pueden hacer más frecuentes e intensas a medida que avanza el primer trimestre de gestación”.

Al tratarse de un problema hormonal, a medida que la gestación avanza y el organismo femenino se acostumbra a todo ese torrente de cambios, estos ascos, como las náuseas, van desapareciendo…, o no. En muchas embarazadas esa repulsión por ciertos olores o sabores que antes eran de su agrado continúan hasta el momento del parto.

Normalmente se siente asco o aversión a productos que son tóxicos para nuestro organismo. De hecho, es un sistema defensivo: el mal olor de los alimentos en descomposición nos provoca repugnancia para que no los comamos y así no ingerir bacterias que perjudicarían nuestra salud. También hay alimentos que desde la infancia despiertan una incontenible repulsión. Pero sentir de un día para otro aversión por un alimento, como alguna fruta, solo ocurre en escasísimas circunstancias, y una de ellas es el embarazo.

Existen algunas teorías que relacionan esta experiencia sensorial con cambios gestacionales

“Una de las aversiones más frecuentes y primeras que aparecen es la aversión al café y a otras bebidas con cafeína”, nos indica la ginecóloga del Hospital San Rafael de Madrid. Pero también pueden aparecer a la carne, el té, la cebolla, el ajo, las aves, los mariscos, los huevos, las comidas picantes, las comidas muy grasas…

Como comenta la doctora Padillo, no hay una certeza clara sobre por qué se produce la aversión a algunos alimentos en las embarazadas, aunque existen algunas teorías que relacionan esta experiencia sensorial con cambios gestacionales, como:

Katia Appelhans

Soy redactora hace varios años y siempre tuve una fuerte pasión por la escritura. Estudié Ciencias de la Comunicación en la UBA, con orientación en periodismo. También, y fue lo que despertó mi interés por la salud y el bienestar, realicé el profesorado de yoga y actualmente estudio Asistente de Nutrición y Alimentación Saludable. Me parece fundamental que los hábitos saludables formen el 80% de nuestras vidas, con eso me refiero al ejercicio regular y la buena alimentación. ¡Ah! Además comparto recetas saludables en mis redes.+ info

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