Pautas para el cuidado y acompañamiento de personas mayores con demencia

Pautas para el cuidado y acompañamiento de personas mayores con demencia

Actualmente hay más de 35 millones de personas que viven con demencia, según las cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS). El acompañamiento de las personas cuidadoras puede contribuir a una mejor calidad de vida de quienes padecen esta enfermedad. 

La demencia es una enfermedad de tipo crónico, que tiene un efecto e impacto profundo sobre la incapacidad y las necesidades del cuidado propio de la persona. Además de quien la padece, es importante considerar y concientizar sobre el impacto que también genera en los familiares, los amigos y el entorno, especialmente en aquellas personas de cuidado primario.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las personas que cuidan y acompañan, se enfrentan a múltiples tareas que evolucionan a través del proceso de la enfermedad. Normalmente, el nivel de apoyo se incrementa según progresa la enfermedad, empezando con el apoyo para aquellas actividades cotidianas y rutinarias (actividades del hogar, de tipo social y financieras).

La demencia es una enfermedad que incluye distintas fases de gravedad

Asimismo, la magnitud de las necesidades y la clase de cuidados que se requieren, así como su progresión en el tiempo, dependen de muchos factores tales como: el perfil clínico y su diagnóstico (tipos y gravedad del deterioro cognitivo, los síntomas conductuales y psicológicos), la presencia de problemas comórbidos físicos y psicológicos, la personalidad de la persona que padece la enfermedad, los hábitos y costumbres, y las relaciones significativas de la persona con demencia.

Dentro de las etapas de la demencia, en las fases más tempranas se observan actitudes como: olvidos recurrentes, dificultades en la comunicación (encontrar las palabras adecuadas), desorientación en lugares que son familiares, pérdida de la noción del tiempo, dificultad en la toma de decisiones, cambios en el humor y comportamiento (ansiedad, depresión, enojo y agresividad) y la dificultad para realizar acciones cotidianas y rutinarias (tareas del hogar).

Por otro lado, en las fases más avanzadas de la enfermedad, se pueden observar dificultades como incapacidad (total o parcial) para la realización de actividades cotidianas, dificultades en la comunicación e incluso la compresión, pérdida de la noción espaciotemporal, alteraciones del sueño, alucinaciones y comportamientos inapropiados (desinhibición y agresividad).

Según la OMS, el papel de las personas cuidadoras, la familia y los amigos son fundamentales para las personas con demencia

La OMS da una serie de recomendaciones y pautas para aquellas personas cuidadoras de adultos con demencia:

Celeste Valeria Verdicchio

Periodista Digital por la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMDP). Especializada en métricas y creación de contenidos por FOPEA. Estudiante de la Licenciatura en Sociología, UNMDP. He colaborado en distintos medios marplatenses. Actualmente, escribo para la revista Maga y mi blog personal: Despuntar el vicio. Leer y escribir, siempre.+ info

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