Mujeres mayores: su salud está determinada por sus parejas, revela un nuevo estudio

Mujeres mayores: su salud está determinada por sus parejas, revela un nuevo estudio

Un estudio demuestra que la convivencia con una pareja que no tiene buena salud se asocia con casi el doble de probabilidades de estar en la misma situación.

El trabajo, publicado en Gaceta Sanitaria, analiza las diferencias de salud entre la población española de 65 a 81 años que vive en pareja, considerando tanto las características socioeconómicas de ambos miembros de manera individual como combinada. Se trata de un enfoque pionero respecto a las investigaciones realizadas hasta ahora, que se han centrado en el análisis individual.

El objetivo fue determinar si, además del nivel educativo del propio individuo, también las características de la pareja (nivel educativo y estado de salud) y del hogar en general (capacidad económica y brecha de edad del cónyuge) afectan a la salud de las personas de 65 años y más que viven conjuntamente.

El otro miembro de la pareja es un factor determinante

El estudio demostró que la convivencia con una pareja que no tiene buena salud se asocia con casi el doble de probabilidades de estar en la misma situación, y que la salud de las mujeres es significativamente mejor si su nivel educativo es superior al de su pareja, un resultado que fue menos significativo en el caso de los hombres.

Salud y perspectiva de género

En este sentido, la investigación devela una clara implicación de género: “Vivir con un marido mayor, con una salud delicada, penaliza la salud femenina. Por el contrario, la carga de trabajo adicional es menor para ellos cuando sus mujeres tienen una salud deficiente, ya que los hombres suelen compartir esta carga con otros familiares, principalmente mujeres, sobre todo hijas o nueras”, apuntan.

Por otro lado, el estudio demostró la existencia de un efecto de apareamiento selectivo (parejas que se parecen a uno mismo), ya que es más probable que coincidan dos personas con un perfil socioeconómico y, muchas veces, un comportamiento similar.

Este apareamiento selectivo a edades más jóvenes puede tener un efecto acumulativo sobre la salud a lo largo de los años, como consecuencia de factores de comportamiento, como fumar, dieta, consumo de alcohol, etc.

El estudio en cuestión, se basó en una muestra en España de la que participaron 1.800 personas en la Encuesta Europea de Ingresos y Condiciones de Vida de personas mayores (de 65 a 81 años) que conviven en pareja.

A partir de modelos de regresión logística independientes para mujeres y hombres, los autores obtuvieron la estimación de las probabilidades de no tener buena salud autopercibida, es decir, cómo una persona percibe su propio estado de salud general.

Salud y perspectiva de género

Hasta ahora, las investigaciones sobre la relación entre perfiles educativos conjuntos (de la pareja y propios) y estado de salud se habían centrado en EE UU o en los países del norte, oeste y centro de Europa, pero no se había analizado ningún país del sur del continente europeo.

El caso de España es especialmente interesante porque la expansión educativa y la inserción masiva de mujeres en el mercado laboral se inició más tarde que en otros países de la Europa occidental.

“Los resultados son particularmente relevantes para los profesionales de la salud que están en contacto diario con pacientes, ya que demuestran que las desigualdades en salud quedan más determinadas en gran medida a escala doméstica que a escala individual”, concluyen los autores.

Fuente: Agencia de Noticias SiNC

Celeste Valeria Verdicchio

Periodista Digital por la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMDP). Especializada en métricas y creación de contenidos por FOPEA. Estudiante de la Licenciatura en Sociología, UNMDP. He colaborado en distintos medios marplatenses. Actualmente, escribo para la revista Maga y mi blog personal: Despuntar el vicio. Leer y escribir, siempre.+ info

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