Mes de la Endometriosis: ¿Cuál es su relación con la microbiota?

Mes de la Endometriosis: ¿Cuál es su relación con la microbiota?

En marzo se conmemora el mes de la endometriosis, una enfermedad que se presenta en una de cada 10 mujeres en edad reproductiva, es decir, cerca de 200 millones en el mundo. Además, hasta en el 40 % de las que consultan por infertilidad se puede encontrar algún grado.

"La endometriosis es una enfermedad inflamatoria caracterizada por la presencia de tejido endometrial localizado por fuera de su ubicación normal, que es la cavidad del útero. Puede ser causal, entre otros, de dolores menstruales, o en cualquier momento del ciclo, al mantener relaciones sexuales, o incluso de infertilidad, aunque también puede ser asintomática. La sintomatología no tiene necesaria relación con el grado de endometriosis", explica Sergio Pasqualini, (MN 39914), director de Halitus Instituto Médico.

"La causa de su origen se basa en la teoría de Sampson, que dice que se produce debido al reflujo de sangre menstrual a través de las trompas que cae en la cavidad pelviana y que, por algún motivo, implanta, ya sea en las paredes del peritoneo, capa que recubre por dentro la pelvis y el abdomen, que puede generar quistes de endometriosis en los ovarios, implantarse en tejidos vecinos o en órganos a distancia", agrega.

La endometriosis es una enfermedad inflamatoria caracterizada por la presencia de tejido endometrial localizado por fuera de su ubicación normal

A la endometriosis se la llama la enfermedad del siglo XXI porque aparenta haber más casos debido a que las mujeres tienen más menstruaciones al demorar la búsqueda del primer hijo y de tener menos hijos. Es decir, cuando la mujer se embaraza deja de menstruar por nueve meses más el tiempo que tarda en recuperar la menstruación. Por otro lado, los altos niveles de hormonas durante el embarazo son el mejor tratamiento para esta enfermedad hormonodependiente.

La endometriosis es una enfermedad de origen multifactorial y difiere de mujer a mujer. Puede no sugerirse tratamiento, como ofrecer uno sintomático, uno hormonal o uno quirúrgico.

El tema es que la menstruación retrograda, que en mayor o menor medida se presenta siempre, no explica por si sola, por qué ese tejido endometrial es capaz de implantar en algunas mujeres y en otras no. 

Es así que entran en juego hipótesis como desbalances inmunológicos o de otro origen que pueden llegar a hacer que el endometrio tenga más capacidad de implantar donde no debería o alteraciones a nivel de los sitios donde implanta.     

"Varios estudios científicos indican que existe una microbiota diferente entre las mujeres que presentan endometriosis, y las que no. La microbiota es la población de bacterias, hongos y virus con las que convivimos y que están presentes en los distintos órganos como el intestino, la boca, la piel, la vagina, la cavidad uterina, etc.  Para tener noción de la magnitud de lo que hablamos, tenemos diez veces más bacterias que células en nuestro cuerpo.  La microbiota regula distintas funciones fisiológicas, influye en la inmunomodulación y puede tener que ver con la aparición y evolución de enfermedades inflamatorias y autoinmunes", menciona Pasqualini.

Varios estudios científicos indican que existe una microbiota diferente entre las mujeres que presentan endometriosis, y las que no

"La microbiota intestinal tiene que ver con la integridad de la barrera de sus paredes, si se altera , puede aumentar la permeabilidad y permitir el pasaje de sustancias capaces de generar respuestas inmunológicas con efectos no deseados. A su vez la disbiosis intestinal (alteración de la microbiota) puede repercutir en la composición de la microbiota en otros órganos, como por ejemplo, a nivel endometrial. La disbiosis intestinal y endometrial podría llegar a ser un factor coadyuvante en la aparición y en la evolución de la endometriosis, dado que es una enfermedad inflamatoria y autoinmune", aclara además.

Por último, sobre el enfoque, el especialista remarca que debe ser integral y que hay que hacer énfasis en la conveniencia de llevar un estilo de vida saludable. Esto implica controlar el estrés, hacer ejercicio, sin tóxicos y con una alimentación adecuada, sobre todo si se presentan trastornos gastrointestinales, con el agregado de nutrientes, antioxidantes, prebióticos y probióticos, dado que lo que ingerimos es lo que va a determinar qué tipo de microbiota vamos a tener, y esta a su vez si no es la adecuada ser factor o co-factor que predisponga a la aparición o agravamiento de la endometriosis.

Katia Appelhans

Soy redactora hace varios años y siempre tuve una fuerte pasión por la escritura. Estudié Ciencias de la Comunicación en la UBA, con orientación en periodismo. También, y fue lo que despertó mi interés por la salud y el bienestar, realicé el profesorado de yoga y actualmente estudio Asistente de Nutrición y Alimentación Saludable. Me parece fundamental que los hábitos saludables formen el 80% de nuestras vidas, con eso me refiero al ejercicio regular y la buena alimentación. ¡Ah! Además comparto recetas saludables en mis redes.+ info

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