La importancia de alimentarse bien en épocas de estudio y exámenes

La importancia de alimentarse bien en épocas de estudio y exámenes

Un especialista explica por qué es tan importante alimentarse bien en épocas de estudio y exámenes, así como también la importancia de la hidratación y en qué alimentos basar la dieta. 

El cerebro y la memoria, así como también la vista y el oído, son actores clave a la hora de estudiar y rendir un examen. El cerebro necesita energía constantemente y de hecho consume el 20 % de la energía del organismo, fundamentalmente en forma de glucosa y se queda con el 20 % del oxígeno que respiramos, pero además necesita de forma imprescindible una serie de sustancias químicas para la puesta en marcha de todas las funciones cerebrales.

Por ello, si los niveles de glucosa bajan, pero también si suben demasiado, esta capacidad se pierde. Por eso, hay que mantener un adecuado nivel de glucosa en la actividad cerebral, lo cual se traducen en que el consumo de hidratos de carbono simples y complejos equilibrados, explica el doctor Antonio Escribano Zafra, catedrático de Nutrición Deportiva (UCAM) y especialista en Endocrinología y Nutrición y Medicina de la Educación Física y el Deporte.

Alimentarse bien en épocas de exámenes, clave

Alimentar al cerebro

Cuando se hace un ayuno prolongado, el cerebro puede consumir cuerpos cetónicos derivados de la grasa, pero el rendimiento no es el mismo, por lo que el ayuno intenso y prologado no es recomendable en la actividad intelectual.

El aporte de oxígeno es esencial para el funcionamiento del cerebro. El O2 lo transporta la sangre por medio de los glóbulos rojos y estos por su contenido en hemoglobina que a su vez contiene el hierro necesario para llevar el O2.

Por eso, otro elemento fundamental en la alimentación del cerebro es el hierro. Este se encuentra en las carnes rojas y también en semillas, levaduras, verduras y legumbres, pero hay que tener en cuenta que el hierro de los productos de origen animal se asimila bastante mejor que el de origen vegetal.

Además, las personas necesitan los aminoácidos fenilalanina y tirosina, especialmente para la síntesis de adrenalina, noradrenalina y dopamina, que mantienen el cerebro despierto y gestionan la motivación, y colina para la síntesis de acetilcolina necesaria para la gestión de la memoria, tanto para almacenar cosas como para recuperarlas.

Otro aminoácido necesario es el triptófano, imprescindible para la síntesis de serotonina, que es el neurotransmisor necesario para el bienestar mental y cuyo déficit está ligado a las depresiones y la sensación de astenia y desgana.

También son necesarios los ácidos grasos omega 3 que influyen en la construcción de los componentes de las membranas neuronales y vainas de mielina, señala el doctor Escribano. Y, minerales como magnesio, fósforo, potasio, sodio, cobre, yodo, cinc, boro y calcio también son importantes en la función neuronal.

En ese sentido, es importante consumir carbohidratos de forma equilibrada: fruta varias veces al día y sobre todo por la mañana, ya que esto garantizará un nivel de glucosa mantenido; también hidratos complejos (pasta, patatas, arroz, legumbres o cereales), que también aportan glucosa, pero controlando sus cantidades.

Fuentes de alimentos nutritivos

Son necesarias las proteínas de origen animal por los aminoácidos que aportan y también las contenidas en las legumbres. Aquí se encuentran las carnes rojas, las blancas y vísceras como el hígado de ternera que contienen proteínas, aminoácidos, hierro, folatos, vitaminas del tipo B y colina, presente también en los huevos.

El consumo de antioxidantes es fundamental; se encuentran en grandes dosis en las frutas y verduras, pero en el caso del cerebro es interesante el consumo específico de polifenoles, que son un grupo de sustancias con gran capacidad antioxidante; los encontramos en las uvas, aceite de oliva, nueces, legumbres, frutas rojas y remolacha.

También es importante el consumo de flavonoides, que son pigmentos naturales que actúan como antioxidantes y que se encuentran en las uvas, soja, aceite de oliva, cerezas, frutos secos, frutas en general, cacao, verduras y hortalizas. Y, el consumo de vitaminas: C Y B.

Por último, Escribano resalta la importancia de la hidratación, ya que pequeños niveles de deshidratación generan déficit en el rendimiento cerebral, disminución de la capacidad de memoria a corto plazo, pérdida de agilidad mental y dificultad de razonamientos complejos.

Fuente: Agencia de Noticias EFE

Celeste Valeria Verdicchio

Periodista Digital por la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMDP). Especializada en métricas y creación de contenidos por FOPEA. Estudiante de la Licenciatura en Sociología, UNMDP. He colaborado en distintos medios marplatenses. Actualmente, escribo para la revista Maga y mi blog personal: Despuntar el vicio. Leer y escribir, siempre.+ info

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