La ONU eliminó el cannabis medicinal de su lista de drogas peligrosas La ONU eliminó el cannabis medicinal de su lista de drogas peligrosas

La ONU eliminó el cannabis medicinal de su lista de drogas peligrosas

A partir de las directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS), sobre los beneficios médicos y terapéuticos que la planta de marihuana posee para el bienestar y la salud, 27 países de la Comisión de Estupefacientes de la ONU votaron en favor de retirar la marihuana de las listas de control de estupefacientes.

Recientemente, la Comisión de Estupefacientes de la ONU decidió retirar la marihuana de su lista de narcóticos de riesgo liderando los cambios que internacionalmente se están produciendo con respecto al cannabis. Al revisar una serie de recomendaciones, dictadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre la marihuana y sus derivados, la Comisión de Estupefacientes se centró en la decisión de eliminar el cannabis de la Lista IV de la Convención Única de Estupefacientes de 1961, donde figuraba junto a opioides adictivos y letales como la heroína.

En este sentido, los 53 Estados miembros de la Comisión votaron sobre la eliminación del cannabis de los programas de control de estupefacientes más estrictos, donde había estado colocado durante 59 años, lo que había desalentado su uso con fines médicos.

A través de un histórico resultado, de 27 votos a favor, 25 en contra y una abstención, la Comisión de la ONU abrió la puerta al reconocimiento del potencial medicinal y terapéutico que posee la marihuana aunque su uso aún sea mayoritariamente ilegal.

Además, la decisión también puede impulsar la investigación científica adicional sobre las propiedades medicinales de la planta y actuar como catalizador para que los países legalicen la droga para uso medicinal y reconsideren las leyes sobre su uso recreativo.

El avance supone un paso para la comunidad científica y la oportunidad de profundizar en distintas investigaciones

En enero de 2019, la OMS dio a conocer seis recomendaciones relacionadas con el cannabis y su retirada de los tratados de control de drogas de la ONU.

La Comisión de Estupefacientes votó esas propuestas originalmente durante su sesión de marzo de ese mismo año, donde muchos países solicitaron más tiempo para estudiar su respaldo a la retirada del cannabis como narcótico y definir mejor sus posiciones.

Entre las directrices que la OMS publicó con respecto a la marihuana, aclaró que algunos de sus derivados como el cannabidiol (CBD), un compuesto no intoxicante, no deben estar sujetos a controles internacionales ya que ha asumido un papel destacado en las llamadas terapias del bienestar en los últimos años.

Actualmente, más de 50 países han adoptado programas de cannabis medicinal, mientras que Canadá, Uruguay y 15 estados de Estados Unidos han legalizado su uso recreativo. México y Luxemburgo también están estudiando esta posibilidad.

Diferentes posiciones, continúa el debate

Después de la votación, algunos países quisieron explicar su voto. Ecuador, por ejemplo, apoyó todas las recomendaciones de la OMS e instó a que la producción, venta y uso del cannabis tenga “un marco regulatorio que garantice las buenas prácticas, la calidad, la innovación y el desarrollo de la investigación”.

Distintos países se mostraron a favor del uso de cannabis medicinal y reconocen sus múltiples beneficios

Mientras tanto, Estados Unidos, que votó por eliminar el cannabis de la Lista IV de la Convención Única, se inclinó por mantenerlo en la Lista I, argumentando que es "coherente con la ciencia que demuestra que, si bien se ha desarrollado un tratamiento derivado del cannabis seguro y eficaz, el cannabis en sí continúa planteando riesgos importantes para la salud pública que deben seguir estando controlados en virtud de las convenciones internacionales de fiscalización de drogas”.

Sin embargo, países como Chile mostraron una actitud en contra en la que señalaron, entre otras cosas, que “existe una relación directa entre el uso de cannabis y el aumento de la posibilidad de padecer depresiones, déficit cognitivo, ansiedad, y síntomas psicóticos”. Asimismo, Japón afirmó que el uso no médico de la planta “podría dar lugar a impactos sociales y de salud negativos, especialmente entre los jóvenes”.

Fuente: Organización de las Naciones Unidas (ONU)

Celeste Valeria Verdicchio

Periodista Digital por la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMDP). Especializada en métricas y creación de contenidos por FOPEA. Estudiante de la Licenciatura en Sociología, UNMDP. He colaborado en distintos medios marplatenses. Actualmente, escribo para la revista Maga y mi blog personal: Despuntar el vicio. Leer y escribir, siempre.+ info

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