El tratamiento hormonal sustitutivo es seguro para las mujeres en menopausia, incluso en pacientes oncológicas

El tratamiento hormonal sustitutivo es seguro para las mujeres en menopausia, incluso en pacientes oncológicas

La afección puede presentar problemas vasomotores y atrofia genital debido al déficit de estrógenos.

En promedio, la menopausia suele aparecer en las mujeres a los 50 años. Esto sucede porque nacen con una reserva folicular que se determina en la vida fetal, y esa reserva se va agotando en la edad fértil, conocida como “menopausia fisiológica”. Sin embargo, también existen periodos de cese ovárico, donde la mujer se queda sin menstruación de manera secundaria y que pueden ocurrir, por ejemplo, tras un tratamiento oncológico.

Para todas las mujeres en menopausia con síntomas que alteren a su calidad de vida se recomienda el tratamiento hormonal sustitutivo.

Tratamiento hormonal sustitutivo

“Si la sintomatología no te permite dormir, si no puedes hacer vida normal, es recomendable recurrir a la terapia hormonal sustitutiva, con la que pautamos un tratamiento personalizado controlando los riesgos, siendo el beneficio muy superior al riesgo”, explica Carmen Yelo, del Servicio de Ginecología Oncológica de MD Anderson Cancer Center Madrid.

Esta terapia sustituye de alguna manera la situación fisiológica y consiste en “administrar las hormonas que tu cuerpo ha dejado de producir, ya sea con estrógenos y gestágenos u otros fármacos, pero de manera artificial, lo que provoca un efecto parecido para restaurar el equilibrio. Los síntomas y consecuencias de la menopausia tienen tratamiento y se pueden prevenir para evitar que progresen”, según la especialista.

En la menopausia existen dos problemas: vasomotores y la atrofia genital, ambos derivados del déficit de estrógenos. Los problemas vasomotores pueden desencadenar en sofocos, dificultad para conciliar el sueño o aumentos de temperatura repentinos, mientras que la atrofia genital se traduce en un adelgazamiento de la mucosa vaginal por déficit de estrógenos. Esta se vuelve más fina y provoca una sensación de picor constante.

“Muchas veces las pacientes incluso lo confunden con sintomatología miccional, con ganas de ir al baño frecuentemente, pero que después en realidad no se relaciona con una infección como tal”, advierte la doctora.

Con respecto a la atrofia, la especialista insiste en que se debe pensar también en la salud vaginal de las mujeres en menopausia. Son mujeres jóvenes a las que les queda vida sexual activa muchos años y que, si la atrofia avanza, generará muchos problemas en sus relaciones personales. En estos casos, el tratamiento hormonal es recomendable para todas las mujeres en menopausia, tengan o no síntomas.

Pacientes oncológicas

“Las pacientes con cáncer de cuello de útero se benefician de tener sus menstruaciones y, precisamente, se les recomienda este tratamiento si necesitan de terapia hormonal porque hayan tenido su menopausia natural antes de tiempo o tengan mucha sintomatología”, explica la doctora en el caso de las pacientes oncológicas.

Con respecto a las pacientes con cáncer de endometrio, se debe individualizar cada caso, advierte. Son pacientes sin útero, tras sufrir una cirugía como parte de su tratamiento, y se pueden beneficiar de estrategias con estrógenos como la terapia hormonal sustitutiva.

Respecto al cáncer de mama, la especialista aconseja optar por otro tipo de tratamientos. “Una paciente con antecedentes de cáncer de mama no se puede beneficiar de la terapia hormonal sustitutiva. Para ellas existen otras alternativas que son más eficaces y no son hormonales”.

Tratamiento hormonal sustitutivo en pacientes oncológicas, ¿es seguro?

¿Riesgo de cáncer en pacientes con terapia hormonal sustitutiva?

Aunque se han publicado estudios que advertían un aumento de riesgo de cáncer de mama en pacientes con terapia hormonal sustitutiva, a posteriori la evidencia científica ha demostrado que con los regímenes y pautas que se administran actualmente este riesgo no existe en pacientes bien controladas.

Estudios posteriores apuntan además que este riesgo tampoco existe en pacientes con antecedentes personales oncológicos.

“Es un tratamiento totalmente indicado”, afirma Carmen Yelo, y agrega: “Porque lo que ganan ellas en calidad de vida es mucho mayor que el riesgo, siempre y cuando se administre de manera inmediata después de la amenorrea, durante un periodo de máximo cinco años y, como mucho, hasta los 60 años”.

Fuente: Gaceta Médica

Celeste Valeria Verdicchio

Periodista Digital por la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMDP). Especializada en métricas y creación de contenidos por FOPEA. Estudiante de la Licenciatura en Sociología, UNMDP. He colaborado en distintos medios marplatenses. Actualmente, escribo para la revista Maga y mi blog personal: Despuntar el vicio. Leer y escribir, siempre.+ info

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