El ejercicio mejora la función cognitiva tras el cáncer de mama

El ejercicio mejora la función cognitiva tras el cáncer de mama

Encuentran una asociación entre los niveles altos de ejercicio físico y una mejor función cognitiva en pacientes con cáncer de mama tratados con quimioterapia, pues esta actividad podría tener efectos protectores en el cerebro.

Muchos pacientes que reciben quimioterapia para tratar el cáncer de mama experimentan lo que se conoce como ‘quimiocerebro’ y que consiste en un deterioro de la función cognitiva. Ahora un estudio realizado por miembros de la Universidad de Washington (EE.UU.) ha encontrado que los niveles elevados de ejercicio físico podrían mantener la función cognitiva en pacientes tratados con quimioterapia para combatir este tipo de cáncer.

La investigación, que se ha publicado en el Journal of Clinical Oncology, ha analizado los datos obtenidos de 580 pacientes con cáncer de mama y 363 sin cáncer, en función de su actividad física y su función cognitiva. Se observó que el 33% de los participantes con tumores cumplieron las pautas de actividad física –al menos 150 minutos de actividad física moderada a vigorosa por semana– al comienzo del estudio, mientras que el 40% de los participantes sanos cumplía estas directrices.

Ese porcentaje se redujo al 21% durante la administración de quimioterapia y subió a 37% a los seis meses de darse por finalizado el tratamiento. “Algunos pacientes con cáncer experimentan lapsos de memoria, dificultad para concentrarse, o problemas para encontrar la palabra correcta para terminar una oración. Nuestros hallazgos sugieren que mantener niveles más altos de actividad física puede ser importante para proteger la cognición en pacientes con cáncer de mama que se someten a quimioterapia”, revela Elizabeth A. Salerno, principal autora del estudio.

El ejercicio mejora la función cognitiva tras el cáncer de mama

Desempeño cognitivo similar al de los participantes sanos

Los pacientes con cáncer de mama que cumplieron con las recomendaciones de actividad física antes de la quimioterapia terminaron teniendo un desempeño similar al de los individuos sanos, activos e inactivos, en las pruebas de memoria y atención. Los investigadores especulan que entre las medidas de cognición autoinformadas podrían estar incluidos problemas relacionados con la quimioterapia, como ansiedad, fatiga o depresión.

Los investigadores han recalcado que su estudio es observacional y que con él no se puede demostrar que el ejercicio físico proteja definitivamente frente al deterioro cognitivo relacionado con la quimioterapia, ya que creen que podría ser posible que las personas físicamente activas también tengan otras características protectoras además de la práctica de ejercicio.

Sin embargo, como concluye Salerno: “La actividad física es un comportamiento complejo. Así que será importante comprobar si podemos intervenir con actividad física durante una ventana temporal específica, como durante la quimioterapia, y proteger la función cognitiva en pacientes de todos los niveles de actividad”.

Katia Appelhans

Soy redactora hace varios años y siempre tuve una fuerte pasión por la escritura. Estudié Ciencias de la Comunicación en la UBA, con orientación en periodismo. También, y fue lo que despertó mi interés por la salud y el bienestar, realicé el profesorado de yoga y actualmente estudio Asistente de Nutrición y Alimentación Saludable. Me parece fundamental que los hábitos saludables formen el 80% de nuestras vidas, con eso me refiero al ejercicio regular y la buena alimentación. ¡Ah! Además comparto recetas saludables en mis redes.+ info

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