Duchas vaginales: riesgos para la salud íntima

Duchas vaginales: riesgos para la salud íntima

Hay que seguir al pie de la letra los consejos que dan los profesionales de la salud para higienizar las zonas íntimas.

El querer mantener una zona íntima limpia y cuidada hace que muchas mujeres se realicen casi a diario duchas vaginales, que consisten en introducir agua con presión desde la parte externa de la vagina hasta la parte interna gracias a un irrigador.

Sin embargo, aunque la lógica lleve a pensar que cuanto más se lave una cosa más limpia estará, en el caso de la vagina puede ser completamente contraproducente. Es importante recalcar la diferencia entre vulva y vagina, ya que la primera es la parte más externa del órgano reproductor femenino y la segunda es la parte interna.

La vulva se puede lavar sin problema –aunque teniendo en cuenta ciertas recomendaciones–, pero las duchas internas pueden alcanzar la zona de las trompas de Falopio o incluso los ovarios, por lo que no se recomiendan en absoluto por parte de los ginecólogos.

Duchas vaginales: riesgos para la salud íntima

Así lo ha indicado el Dr. Pluvio Coronado, ginecólogo del Hospital Clínico San Carlos, que además ha explicado que las duchas vaginales suelen hacerse pensando en una limpieza exhaustiva de la zona, pero también por otros usos que son totalmente infundados. Uno de ellos es como anticonceptivo, limpiando la vagina con mezclas de agua con vinagre o bicarbonato después de mantener relaciones sexuales para limpiar y destruir el semen que ha quedado dentro.

El Dr. Coronado advierte que esto es un error porque el semen ya podría estar alojado en las trompas de Falopio, lo que podría dar lugar a un embarazo. Otro de los usos que se suele hacer de las duchas vaginales es como método de prevención contra las enfermedades de transmisión sexual (ETS), pero en este caso sucede lo mismo: “tampoco reduce la transmisión sexual porque, aunque laves, la sífilis, el sida o el virus del papiloma humano (VPH) ya pueden estar dentro”.

Muchas mujeres realizan estos lavados cuando sienten que su vagina tiene un mal olor, pero puede que esto no se deba a que está sucia, sino a que se tiene algún tipo de infección o problema de salud que provoca el hedor. También es usado como método de limpieza después de la menstruación, para acabar con cualquier resto de sangre que quede.

Katia Appelhans

Soy redactora hace varios años y siempre tuve una fuerte pasión por la escritura. Estudié Ciencias de la Comunicación en la UBA, con orientación en periodismo. También, y fue lo que despertó mi interés por la salud y el bienestar, realicé el profesorado de yoga.+ info

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