Deseo sexual en la tercera edad

Deseo sexual en la tercera edad

El apetito sexual no caduca con la edad; es más, en ciertos casos aumenta con el paso de los años.

La sexualidad no entiende de edades y se puede mantener una vida sexual activa a partir de los 50, de los 60, de los 70 y, por qué no, a partir de los 80 años. Factores como el aumento de la esperanza de vida, variables sociales y cambios culturales han favorecido que el sexo en la tercera edad no solo deje de ser un tabú, sino que se practique con mayor frecuencia, no solo entre parejas casadas, sino también entre solteros y viudos.

Sin embargo, sí es cierto que, a medida que pasan los años, hay más problemas entre las sábanas. El envejecimiento trae consigo una serie de cambios fisiológicos que, por supuesto, condicionan la actividad sexual, pero, sin embargo, la pérdida del deseo sexual suele venir provocada por ciertos factores psicológicos condicionados, en muchas ocasiones, por miedos o falsas creencias.

Como asegura el geriatra Fernando Martín Ciancas, el interés por el sexo no desaparece cuando se es un adulto mayor, pero para disfrutar de una sexualidad plena es preciso reconocer y adaptarse a los cambios físicos que se producen en el organismo con la edad. En opinión de este experto, hasta hace pocos años se identificaba el envejecimiento con una disminución del deseo sexual, sin embargo, en la actualidad sabemos que esto no es así.

Deseo sexual en la tercera edad

Es cierto que existen otros factores, asociados a la edad, que inciden directamente en la disminución de la libido, como pueden ser algunas enfermedades, e incluso los medicamentos que se administran para tratar ciertas patologías. Sin embargo, existen tratamientos que permiten seguir disfrutando de una vida sexual activa en la tercera edad.

En este sentido, el Dr. Martín Ciancas asegura que el apetito sexual no caduca con la edad; es más, en ciertos casos aumenta con el paso de los años. El problema llega cuando lo que se desea y lo que se puede hacer choca, por lo que hay que buscar alternativas diferentes a lo practicado durante la juventud o la madurez.

Además, hay que tener en cuenta que el envejecimiento no afecta a todo el mundo del mismo modo. Así, por ejemplo, las mujeres suelen empezar a tener más problemas a partir de la menopausia, mientras que, en los hombres, las dificultades suelen aparecer a partir de los 60 años con problemas de eyaculación. Sin embargo, cada persona es un mundo y, como tal, debe tratarse su patología con el especialista.

Katia Appelhans

Soy redactora hace varios años y siempre tuve una fuerte pasión por la escritura. Estudié Ciencias de la Comunicación en la UBA, con orientación en periodismo. También, y fue lo que despertó mi interés por la salud y el bienestar, realicé el profesorado de yoga.+ info

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