¿De qué se trata la esofagitis eosinofílica y qué tratamientos existen?

¿De qué se trata la esofagitis eosinofílica y qué tratamientos existen?

Una patología poco frecuente y a menudo diagnosticada tarde, que impide tragar correctamente. Sus principales síntomas son el dolor, los vómitos y la disfagia.

La esofagitis eosinofílica es una afectación que tarda mucho en años en diagnosticarse, debido a una falta general de conocimiento entre los profesionales y los pacientes. El principal síntoma es la presencia de dolor en la garganta, disfagia e impactaciones con trozos diminutos de comida.

En ese sentido, el especialista Alfredo Lucendo, jefe de Sección de Aparato Digestivo del Hospital General de Tomelloso (Ciudad Real), investiga un nuevo tratamiento por vía oral para combatir los síntomas de la esofagitis eosinofílica.

De todas formas, en la actualidad existe un tratamiento dietético y otro farmacológico, en el que se incluyen medicamentos como el omeprazol (efectivo en el 50 % de los casos), de base biológica o con corticoides.

Sin embargo, una vez que se suprimen, los síntomas “reaparecen muy rápido”, según la responsable de la Comisión Médica de la Asociación Española de Esofagitis Eosinofílica (AEDESEO), Ruth García.

Una afección que impide tragar correctamente

Al ser una zona difícil de tratar a través de este método y con los problemas que presentan cada uno de estos fármacos, el doctor Lucendo investiga un nuevo medicamento dirigido no a tratar la inflamación, sino los mecanismos primarios que están en la causa de la enfermedad.

“Conocer los efectos de esta nueva diana terapéutica sobre los mecanismos que mantienen la inflamación en la esofagitis eosinofílica acelerará el desarrollo de nuevos medicamentos. Por el contrario, sin este conocimiento, el arsenal terapéutico continuará como está actualmente, encallado, ya que en la actualidad no existen nuevas aproximaciones terapéuticas para la enfermedad”, comenta Lucendo.

Una alergia que afecta al esófago

La esofagitis eosinofílica se trata de una alergia alimentaria que inflama el esófago de forma crónica, que hace que el paciente no pueda tragar con normalidad. En adultos, la comida puede llegar a quedarse atascada, aquello que los expertos denominan “sufrir una impactación esofágica”.

“En vez de un esófago blandito por donde pasan los alimentos, se convierte en una tráquea dura y no puedes deglutirlos. Se te quedan atascados en el esófago”, detalla la presidenta de la AEDESEO, Miriam Espinosa.

En la actualidad, su conocimiento entre los profesionales es tan pobre que, en Europa, todavía se considera una enfermedad rara.

No poder tragar ni un pequeño gramo de alimento

Los especialistas también apuntan que esta patología la pueden padecer desde lactantes hasta niños, adolescentes y adultos. Aunque Espinosa indica que a cada persona se le puede manifestar con una edad diferente, hay quienes la han sufrido desde niños, pero no han identificado los síntomas correctamente.

“Se van acostumbrado a comer despacito, con mucha agua. Eso es muy típico en los niños en edad del comedor”, señala. Y agrega, “ellos mismos optan por eliminar aquellos alimentos que no pueden tragar con normalidad, como el arroz, la carne o el plátano”.

Pero, advierte, es cuando el enfermo sufre una impactación que decide ir al médico, pues la comida no baja y empieza una sensación de ahogo y atragantamiento. “En ese momento parece que te vas a morir”, describe el síntoma el especialista.

Por otro lado, además de las impactaciones y de las inducciones al vómito que estas pueden implicar, los expertos señalan otros posibles síntomas de la esofagitis eosinofílica como el dolor torácico o abdominal.

“El dolor del esófago se refleja. Comemos varias veces al día y, cada vez que comen, para ellos es un sufrimiento”, argumenta Espinosa. En niños, además, puede provocar un retraso en el crecimiento, alteraciones de sueño y malnutrición. Pueden ser síntomas muy variados, según el doctor Lucendo, y depende de la edad y su capacidad de comunicación con los adultos.

En adultos, cuando la enfermedad está más avanzada, el síntoma principal es el dolor, los vómitos y la disfagia (dificultades para poder tragar).

Fuente de la imagen: Agencia EFE

Posibles tratamientos

La esofagitis eosinofílica tiene varios tratamientos y uno de ellos es el dietético, que se basa en la exclusión de algunos grupos de alimentos.

“Normalmente empiezan con la dieta de dos alimentos, en la que te retiran la leche, todo lo que es la proteína de leche y el gluten. Si no funciona, se pasa a la exclusión de cuatro: la leche, el gluten, el huevo y las legumbres. Y te vuelven a mirar. Si siguen sin responder, se aumenta a seis: leche, gluten, huevo, legumbres, mariscos y pescado, y los frutos secos. Se quedan comiendo solo verduras, carne y frutas”, detalla la especialista Miriam Espinosa.

En el caso de que la enfermedad no se trate, el esófago se endurece hasta tal punto que no se puede revertir, según la experta. Por ello, los profesionales optan por las dilataciones, que se practican mediante un endoscopio que, con una especie de globo, ensancha poco a poco el esófago.

Fuente: Agencia de Noticias EFE

Celeste Valeria Verdicchio

Periodista Digital por la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMDP). Especializada en métricas y creación de contenidos por FOPEA. Estudiante de la Licenciatura en Sociología, UNMDP. He colaborado en distintos medios marplatenses. Actualmente, escribo para la revista Maga y mi blog personal: Despuntar el vicio. Leer y escribir, siempre.+ info

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