De qué se trata el síndrome de Asherman y cómo afecta a la fertilidad

De qué se trata el síndrome de Asherman y cómo afecta a la fertilidad

Un grupo de expertos analizó el impacto sobre la fertilidad de las cicatrizaciones y las adherencias provocadas por intervenciones quirúrgicas intrauterinas como el raspado uterino tras un aborto espontáneo o inducido.

El síndrome de Asherman es una patología uterina que se caracteriza por la existencia de adherencias que estrechan, deforman u obstruyen parcial o totalmente la cavidad uterina.

Ahora, un estudio publicado en Minimally Invasive Therapy & Allied Technologies y llevado adelante por expertos internacionales, señala que las intervenciones quirúrgicas realizadas en el interior del útero pueden provocar cicatrizaciones y originar la formación de adherencias que deforman la cavidad uterina y disminuyen las posibilidades de acoger los embriones y facilitar su desarrollo.

Adherencias en la cavidad uterina

Este proceso de cicatrización que origina las adherencias son las heridas ocasionadas por un legrado por aborto, es decir una limpieza de la cavidad uterina tras un aborto espontaneo o inducido, o por un legrado puerperal, una limpieza de la cavidad uterina tras un parto.

Según los autores de la investigación, es fundamental prestar atención a las mujeres a las que se les ha realizado una intervención intrauterina durante el embarazo porque “el útero recientemente embarazado es particularmente vulnerable debido a la influencia hormonal, por lo cual es preferible evitar dilatación y legrado siempre que sea posible y utilizar alternativas médicas no invasivas, tales como tratamientos con medicamentos para evacuar los restos retenidos de un embrión abortado“, explica el Dr. Tesarik, uno de los autores de la investigación.

“El síndrome de Asherman puede provocar alteraciones de los periodos menstruales, dolor pélvico cíclico, abortos espontáneos e infertilidad”, advierte.

Aunque algunas pacientes son asintomáticas, el síndrome de Asherman puede provocar alteraciones de los periodos menstruales, como hipomenorrea (disminución del flujo menstrual) y amenorrea (ausencia de periodos menstruales), dolor pélvico cíclico; abortos espontáneos e infertilidad.

De manera puntual, los autores del estudio remarcan que clasificar el síndrome de Asherman (AS) es importante, porque representa la base para comprender cómo manejar a una paciente de acuerdo con la gravedad de la enfermedad. 

La importancia de la clasificación del síndrome

Aunque a lo largo de los años se han propuesto numerosos sistemas de clasificación, la búsqueda todavía está en curso, y ninguno de los sistemas de clasificación disponibles especifica la influencia de su gravedad en el resultado reproductivo.

Fuente: Women’s Health

Celeste Valeria Verdicchio

Periodista Digital por la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMDP). Especializada en métricas y creación de contenidos por FOPEA. Estudiante de la Licenciatura en Sociología, UNMDP. He colaborado en distintos medios marplatenses. Actualmente, escribo para la revista Maga y mi blog personal: Despuntar el vicio. Leer y escribir, siempre.+ info

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