Ciencia: investigadora trabaja por una inmunoterapia más eficaz contra el cáncer Ciencia: investigadora trabaja por una inmunoterapia más eficaz contra el cáncer

Ciencia: investigadora trabaja por una inmunoterapia más eficaz contra el cáncer

Una investigadora logró desarrollar un hidrogel en el que se pueden cultivar linfocitos T, encargados de destruir las células cancerígenas dentro del cuerpo humano. Su equipo ya solicitó la patente de este nuevo producto en Europa y además, puso en marcha un proyecto.

La inmunoterapia contra el cáncer se basa principalmente en utilizar y reforzar el sistema inmunitario de los pacientes para que reconozca y combata las células tumorales sin dañar los tejidos sanos. Uno de los tratamientos posibles, la llamada terapia celular adoptiva, consiste en extraer las células T de los pacientes, modificarlas para que sean más activas, hacer numerosas copias y volverlas a inyectar.

Se trata de la investigadora Judith Guasch, Química de formación y doctorada en Ciencias de los Materiales, quien está detrás del proyecto y siempre tuvo claro que quería transferir sus avances en investigación a la biomedicina.

“Una de las principales limitaciones que tenían los investigadores del Max Planck era conseguir más linfocitos T”, asegura la científica. Fascinada por este enfoque, Guasch se propuso sortear cualquier obstáculo y desde 2017 lidera un equipo en el Instituto de Ciencia de Materiales de Barcelona (ICMAB-CSIC) que trata de avanzar en el campo de la inmunoterapia. Su hallazgo más reciente, publicado en la revista Biomaterials, podría acercar esta terapia a más pacientes, así como acelerar su proceso.

Logran desarrollar un hidrogel para el cultivo de las necesarias células T

“En la actualidad, hay muy pocos productos en el mercado basados en inmunoterapias celulares y su precio es muy elevado, por lo que solo se usa en casos muy particulares”, afirma Guasch, y continúa: “hemos desarrollado un hidrogel para el cultivo de células T, con la finalidad de aumentar la proliferación de unos determinados subtipos de células T capaces de eliminar el cáncer”.

Su grupo acaba de solicitar una patente ante la Oficina Europea de Patentes, confiando en poder acercar su tecnología a los hospitales. Además, han puesto en marcha un proyecto para poder imprimir en 3D estos nuevos hidrogeles y acelerar su transferencia al mercado.

La principal aportación del equipo de Guasch a esta nueva terapia es la creación de este hidrogel 3D en el que se pueden cultivar linfocitos T en un ambiente artificial, fuera del organismo. “Queremos mejorar la efectividad del tratamiento, así como también recortar el tiempo necesario para conseguir determinados linfocitos T en el laboratorio y así disminuir el coste y la duración de la terapia”, destaca la investigadora.

El producto desarrollado está compuesto por polímeros biocompatibles de polietilenglicol y por heparina, un agente anticoagulante. Se trata de una especie de esponjas que intentan copiar la matriz extracelular de algunos tejidos humanos. “Normalmente, las células T se reproducen en los nódulos o ganglios linfáticos. En el laboratorio, tratamos de hacer el hidrogel lo más similar posible al tejido de dichos órganos, de manera que pueda imitar su función”, indica Guasch.

De esta manera, el éxito de la inmunoterapia contra el cáncer depende, en gran parte, de que se administren al paciente suficientes células T con potencial para reproducirse dentro del cuerpo humano, de manera que sean capaces de poder eliminar a todas las células cancerígenas. “Actualmente, la metodología disponible para conseguir estas células en el laboratorio no es suficientemente eficaz y nuestros hidrogeles tienen como fin mejorar este proceso”, reitera.

El proyecto ya está presentado y esperan el avance por parte de la industria y farmacéuticas

La investigadora detalla que “en este tipo de terapia, se extrae sangre del paciente, se purifica y se selecciona un tipo determinado de glóbulos blancos (los linfocitos o células T), encargados de eliminar el cáncer. Ya en el laboratorio, estas células se suelen modificar genéticamente para que sean capaces de encontrar el cáncer de forma efectiva y destruirlo. Finalmente, las células T se vuelven a inyectar al paciente y actúan como medicamento vivo destruyendo las células cancerígenas”.

La inmunoterapia “presenta una ventaja respecto a los tratamientos convencionales: las células T son capaces de permanecer en el cuerpo de los pacientes durante un cierto periodo de tiempo, que, en algunos casos, es de hasta más de ocho años, de manera que los protegen de posibles recaídas”, comenta.

Aunque a estos hidrogeles todavía les queda camino por recorrer, su llegada al mercado se encuentra en una etapa avanzada. El equipo ya solicitó la patente y ahora permanecen a la espera de que la Oficina Europea de Patentes les conceda el visto bueno, y así poder extender la solicitud a otros países.

Mientras tanto, el Centro de Investigación Biomédica en Red (CIBER-BBN) les concedió una investigación de dos años de duración, con el fin de continuar desarrollando el hidrogel. La idea es imprimir hidrogeles 3D de gran tamaño, con el fin de expandir las células T de una manera más eficiente.

Además, el equipo está buscando colaboradores industriales, sobre todo empresas biomédicas y farmacéuticas, e inversores interesados en crear una empresa para transferir esta tecnología y que pueda estar disponible cuanto antes en los hospitales.

Fuente: Agencia de Noticias SiNC

Celeste Valeria Verdicchio

Periodista Digital por la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMDP). Especializada en métricas y creación de contenidos por FOPEA. Estudiante de la Licenciatura en Sociología, UNMDP. He colaborado en distintos medios marplatenses. Actualmente, escribo para la revista Maga y mi blog personal: Despuntar el vicio. Leer y escribir, siempre.+ info

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