Cefaleas: qué las provoca y cómo tratarlas

Cefaleas: qué las provoca y cómo tratarlas

La cafea es un problema frecuente que afecta a más del 50% de la población adulta en general. Distintos factores de riesgo pueden provocar las cefaleas, como también causas específicas de cada paciente en particular. ¿Cómo tratarlas?

La cefalea es un síntoma que hace referencia a cualquier tipo de dolor localizado en la cabeza. En la actualidad, se conocen más de 150 tipos de cefaleas distintas, sin embargo se las puede dividir en dos grandes grupos: las cefaleas primarias y las secundarias. Las primarias representan el 90% del total y son aquellas en las que el dolor de cabeza tiene unos criterios y características propias. Las secundarias son la consecuencia de otra enfermedad que cursa con cefalea y, generalmente, otros síntomas.

Se calcula que las cefaleas afectan aproximadamente a un 50% de la población adulta general en el mundo. En el último año aproximadamente el 50% de los adultos de 18 a 65 años ha tenido cefalea y un 30% ha padecido migraña. La cefalea que se presenta 15 días o más cada mes afecta de un 2% a un 4% de la población adulta en el mundo. Asimismo, la cefalea es un problema que afecta a personas de todas las edades sin distinción por etnia, niveles de ingresos y zonas geográficas.

Según un estudio realizado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), Global Burden of Disease Study 2015, las cefaleas son la sexta causa de discapacidad en el mundo. La migraña es la séptima y la tercera, en personas de menos de 50 años, respectivamente, lo cual la sitúan por detrás de los accidentes cerebrovasculares y por delante de otras enfermedades neurológicas como demencias, meningitis, epilepsia, Parkinson o esclerosis múltiple.Su elevada prevalencia y discapacidad implica un elevado coste económico por los fármacos y la asistencia del paciente, así como el derivado del absentismo y reducción del rendimiento laboral.

Un 80% de pacientes con migraña tienen padres o hermanos con migraña

Dentro de las causas generales que preceden a las cefaleas se encuentran: los factores genéticos, la edad, la alimentación, el abuso de bebidas alcohólicas, el estrés, los cambios hormonales, el uso de distintos fármacos y la falta o exceso de sueño.

Además, hay otras causas específicas relacionadas con el tipo de cefalea que se tenga. Así, en el caso de la cefalea de tensión y según estudios recientes, las causas podrían encontrarse en la zona trigémino-cervical de la cabeza y, más concretamente, en la hiperactividad de los músculos que se encuentran en esta región. En el caso de la cefalea en racimos, el origen apunta posiblemente al hipotálamo, que a nivel cerebral regula los ritmos endógenos como fuente del dolor.

¿Cuáles son los tratamientos actuales para la cefalea?

En primer lugar, se debe identificar qué tipo de cefalea tiene el paciente. En segundo lugar, hay que constatar y controlar si hay desencadenantes como la alteración del ritmo del sueño o la toma de algún alimento o fármaco y promover unos hábitos de vida saludables: mantener un horario de sueño regular, hacer ejercicio o evitar el tabaco y el alcohol, seguir una alimentación equilibrada y evitar el estreñimiento. Y, por último, se tiene que dar una pauta para el tratamiento de las crisis agudas de dolor.

Para la migraña es muy importante iniciar el tratamiento agudo lo más próximo al inicio de la aparición de la cefalea. Se usan antiinflamatorios no esteroideos con absorción gástrica rápida o triptanes. Por otro lado, para la cefalea tensional se opta por el uso de técnicas de relajación, ejercicio, fármacos ansiolíticos o paracetamol. En la hemicránea se prescribe la indometacina, en la cefalea en racimos el sumatriptán subcutáneo o el zolmitriptán intranasal.

El estrés, una de las principales causas de las cefaleas

De todas formas, hay que tener en cuenta si el paciente, a pesar de seguir las pautas anteriores, es candidato a recibir un tratamiento continuo profiláctico o preventivo para disminuir el número de episodios y su intensidad y evitar la cronificación de la cefalea.

En general, se indica un tratamiento preventivo si hay tres o más ataques de migraña al mes, si existe el consumo de tratamiento sintomático dos o más días por semana, si los ataques son graves sin respuesta adecuada al tratamiento o con contraindicaciones o efectos secundarios al mismo y si los ataques son con aura prolongada o con focalidad neurológica grave.

Elegir uno u otro fármaco no dependerá únicamente de su eficacia, ya que no hay grandes diferencias entre ellos, sino por el perfil del paciente, individualizando el tratamiento en función de los posibles efectos secundarios que puedan causar: evitar aumento de peso en la mujer, impotencia en el varón, empeorar posibles síntomas depresivos, entre otros.

Fuente: Hospital Clínic de Barcelona 

Celeste Valeria Verdicchio

Periodista Digital por la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMDP). Especializada en métricas y creación de contenidos por FOPEA. Estudiante de la Licenciatura en Sociología, UNMDP. He colaborado en distintos medios marplatenses. Actualmente, escribo para la revista Maga y mi blog personal: Despuntar el vicio. Leer y escribir, siempre.+ info

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