Carbohidratos: la elección de muchos cuando estamos ansiosos Carbohidratos: la elección de muchos cuando estamos ansiosos

Carbohidratos: la elección de muchos cuando estamos ansiosos

¿Por qué nuestro cuerpo nos pide azúcar cuando sentimos ansiedad?

Ante una situación amenazante se activa el estrés porque nuestras cargas superan nuestra capacidad de resistencia y aparecen síntomas como ansiedad o nerviosismo. La ansiedad promueve conductas compulsivas, para intentar disminuirla, sin lograrlo, una y otra vez, en otras palabras, un fumador en condición, fuma más, y así según las conductas habituales de cada uno, estás aumentan, con la alimentación pasa lo mismo y comienza a repetirse la ruta a la heladera y a la alacena en busca de calmar a esa ansiedad.

Nuestro cuerpo y mente se preparan y se activan  para enfrentar la amenaza, esta activación orgánica que se ha descrito como de “lucha o huida”.

Osea que creemos que la realidad es nuestra amenaza y comenzamos a prepararnos para enfrentar la adversidad, todo nuestro metabolismo se activa y en consecuencia se elevan hormonas del estrés tales como la adrenalina y el cortisol, que tienen como función, entre otras, aumentar el metabolismo y promover el consumo de energía.

El cerebro necesita hidratos de carbono para obtener glucosa y estimular la producción de insulina

Como consecuencia nuestra azúcar en sangre va a disminuir y al igual que luego de ver “low battery” enchufamos el teléfono, nuestro cerebro lee la falta de azúcar y generará una orden que provocará a nivel consciente la sensación de “hambre”, aumentando de este modo la ingesta y la acumulación de grasas en el cuerpo.

El cerebro necesita hidratos de carbono para obtener glucosa y estimular la producción de insulina, la cual nos ayuda a producir aminoácidos como el triptófano, esencial para reducir los niveles de estrés.

La famosa frase “necesito algo dulce” es real, porque al saborearlo experimentamos una sensación de placer, ya que se comienza a liberar dopamina en grandes dosis y se activan núcleos cerebrales que se cree tienen un papel importante en la recompensa, la risa, el placer, la adicción y el miedo.

Al consumir azúcar aparece el placer ya que se comienza a liberar dopamina en grandes dosis

Esta sensación no dura mucho y uno corre peligro de convertirlo en una adicción, dado que necesita volver a consumirlos para volver a sentir ese placer y si el consumo se hace en exceso puede llegar a ser igual de adictivo que otras sustancias nocivas.

Hay muchos estudios que muestran exámenes de neuroimagen cerebral, donde se ve que los adictos al azúcar tienen una configuración de sus receptores parecida a los adictos al tabaco, al alcohol y/o a la cocaína”.

Al consumir azúcar aparece el placer, ya que se comienza a liberar dopamina en grandes dosis y se activan núcleos cerebrales subcorticales. Una vez que esto lo repetimos, ese pico de dopamina llega con anticipación a la recompensa, en lugar de con la propia recompensa real. Entonces más tarde, una vez que se consigue, los efectos son débiles y cada vez necesitan más dosis, incluso, si dejamos el azúcar es posible que experimentemos un síndrome de abstinencia.

Por María de los Ángeles Sánchez Calvin (MN: 121757), médica especialista en nutrición y Obesidad-.

Katia Appelhans

Soy redactora hace varios años y siempre tuve una fuerte pasión por la escritura. Estudié Ciencias de la Comunicación en la UBA, con orientación en periodismo. También, y fue lo que despertó mi interés por la salud y el bienestar, realicé el profesorado de yoga y actualmente estudio Asistente de Nutrición y Alimentación Saludable. Me parece fundamental que los hábitos saludables formen el 80% de nuestras vidas, con eso me refiero al ejercicio regular y la buena alimentación. ¡Ah! Además comparto recetas saludables en mis redes.+ info

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