5 cosas que hay que saber sobre el estrés

5 cosas que hay que saber sobre el estrés

El estrés puede llegar a afectar la salud de las personas si no se lo trata a tiempo, convirtiéndose en crónico. Es importante prestar atención a la forma en que se enfrentan los acontecimientos estresantes diarios, para evaluar si la persona necesita o no asistencia médica.

El estrés puede llegar a resultar algo muy común y cotidiano para muchas personas, pero ¿cómo definir al estrés? Se considera al estrés como la determinada forma en que el cerebro y el cuerpo responden a cualquier demanda en términos de desafío —ya sea el rendimiento en el trabajo, en la escuela, como también un cambio importante en la vida o acontecimientos traumáticos— provocando, entonces, sentimientos de tensión física y/o emocional en la persona.

El estrés puede llegar a afectar la salud de las personas si no se lo trata. Es importante prestar atención a la forma en que se enfrentan los acontecimientos estresantes de menor y mayor importancia para saber cuándo buscar ayuda.

Asimismo, se puede dividir al estrés en dos clasificaciones. Por un lado, el estrés agudo: se trata de un estrés a corto plazo que desaparece rápidamente, por lo general se desencadena por situaciones agobiantes como las discusiones en el ámbito laboral. No implica mayores riesgos para la salud. Y por otro lado, el estrés crónico: que se suele prolongar por períodos mayores en el tiempo y puede derivar en otros problemas de salud como los trastornos de ansiedad.

El estrés crónico puede ser tratado mediante asistencia psicológica

Cinco cosas que hay que tener presentes sobre el estrés:

Todo el mundo se siente estresado de vez en cuando. Un factor estresante puede ser un acontecimiento que suceda una sola vez o que dure poco tiempo, o puede ocurrir reiteradamente y durante un largo período de tiempo. Algunas personas pueden lidiar con el estrés más eficazmente o recuperarse de los acontecimientos estresantes más rápido que otras.

Como respuesta al peligro, el estrés le indica al cuerpo que se prepare para enfrentar una amenaza o huir a un lugar seguro. En estas situaciones, el pulso y la respiración se aceleran, los músculos se ponen tensos y el cerebro consume más oxígeno y aumenta la actividad. El propósito de todas estas funciones es la supervivencia y surgen como respuesta al estrés. En situaciones en que la vida no está en peligro, el estrés puede motivar a las personas a realizar distintas actividades.

Hacer frente al impacto del estrés crónico puede ser todo un reto. Debido a que la fuente del estrés a largo plazo es más constante que en los casos del estrés agudo, el cuerpo nunca recibe una señal clara para volver a funcionar normalmente. Con el estrés crónico, esas mismas reacciones del cuerpo que salvan vidas pueden alterar los sistemas inmunológico, digestivo, cardiovascular, del sueño y reproductivo. Algunas personas experimentan principalmente síntomas digestivos, mientras que otras pueden tener dolores de cabeza e insomnio, sentir tristeza o enojo y mostrar irritabilidad.

Con el tiempo, la tensión continua que produce el estrés en el cuerpo puede contribuir a problemas graves de salud, como enfermedades cardíacas, presión arterial alta, diabetes y otras enfermedades incluidos trastornos mentales como la depresión o la ansiedad.

Establecer prioridades y objetivos claros puede ayudar a lidiar con el estrés

Saber reconocer las señales sobre cómo la persona responde al estrés (como la dificultad para dormir, el aumento del consumo de alcohol, irritarse fácilmente o sentirse deprimido y tener poca energía). Estas señales indican que la asistencia psicológica y espacios de terapia pueden ser de ayuda para la persona.

Hacer ejercicio de manera regular pueden ayudar a mejorar el estado de ánimo y salud de la persona.

Realizar actividades relajantes como la meditación, la relajación muscular o los ejercicios de respiración pueden contribuir.

Establecer objetivos y prioridades. Decidir qué se debe hacer primero y qué puede esperar hasta más tarde. Aprender a decir no a las tareas nuevas si la persona se encuentra sobrecargada.

Mantenerse conectado. Permancer en contacto con personas que pueden ofrecer apoyo emocional como los amigos, los familiares y las organizaciones comunitarias es de total importancia para sobrellevar el estrés.

Se debe buscar ayuda de inmediato si la persona tiene pensamientos suicidas, se encuentra abrumada, siente que no puede lidiar con sus problemas o está usando drogas o alcohol con más frecuencia como resultado del estrés.

Fuente: The National Institute of Mental Health (NIMH)

Celeste Valeria Verdicchio

Periodista Digital por la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMDP). Especializada en métricas y creación de contenidos por FOPEA. Estudiante de la Licenciatura en Sociología, UNMDP. He colaborado en distintos medios marplatenses. Actualmente, escribo para la revista Maga y mi blog personal: Despuntar el vicio. Leer y escribir, siempre.+ info

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