4 preguntas sobre la prevención del embarazo adolescente

4 preguntas sobre la prevención del embarazo adolescente

El embarazo no planificado constituye un enorme y grave problema dentro del campo de la Salud Pública en general y para la mujer en particular. No solo porque se asocia a una mayor morbilidad y riesgo de complicaciones, tanto para la madre como para el feto, sino porque alrededor del 10% de estos embarazos terminan en abortos.

Nunca podremos hablar de una sola forma de prevenirlo. La solución probablemente deba involucrar y comprometer a toda la sociedad, así como al sistema educativo y al de salud. Sabemos, por ejemplo, que no basta con contar con la provisión gratuita de un método anticonceptivo, hay que pensar en la educación que los adolescentes tienen para poder acceder y usar correctamente ese método anticonceptivo.

También, debemos pensar en eliminar las barreras, que son muchas, para que los adolescentes puedan tener contacto con el sistema de salud que les proveerá un método. Y para complejizar más el tema, además de prevenir el embarazo, debemos educar en conductas sexuales seguras: no es suficiente el indicar un anticonceptivo, tenemos que incentivar el uso del preservativo para prevención de las infecciones de transmisión sexual.

No hay una respuesta única, el mejor método seguramente será aquel que la adolescente esté motivada para usar, sea capaz de obtener y usar correcta y consistentemente en el tiempo, garantizándonos así su eficacia. Tradicionalmente, uno de los métodos más populares son las pastillas anticonceptivas. Podemos decir que las pastillas actuales son muy efectivas, tienen mínimos efectos adversos y, por el contrario, proporcionan con su uso otros beneficios sumamente atractivos para las adolescentes, como puede ser la regularización del ciclo menstrual, la reducción del acné y del dolor menstrual. Pero, a pesar de la vigencia de las pastillas, hay novedades, nuevas fórmulas, formas de administración no orales por ejemplo y nuevos métodos también.

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Las pastillas y el preservativo tienen muchas cosas positivas, pero comparten un punto débil y es que la máxima eficacia de esos métodos anticonceptivos depende mucho de la usuaria y de otros factores externos: que no haya olvidos de comprimidos, que consiga las pastillas a tiempo, que use el preservativo todas las veces, que no se rompa, etc. Es por ello que hace un tiempo que las recomendaciones nacionales e internacionales sugieren el uso de otros métodos anticonceptivos con más eficacia “en la vida real”.

En adolescentes, así como en adultas, actualmente se recomiendan en primera instancia los llamados métodos anticonceptivos reversibles de larga duración (LARCs, según siglas en inglés). Estos métodos tienen menos del 1% de falla, ya que su eficacia no depende de la conducta de la usuaria; por eso, se mantiene en cualquier situación.

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Los métodos reversibles de larga duración son el implante anticonceptivo - pequeña varilla que se coloca escondida por debajo de la piel del brazo, liberando medicación anticonceptiva por 3 años, con una eficacia altísima-; el DIU de cobre y el DIU liberador de levonorgestrel - su eficacia es altísima, tienen muy pocos efectos adversos y no afectan la fertilidad futura de la usuaria. Brindan entre 5 y 10 años de anticoncepción -.

Por la Dra. María Elisa Moltoni (MN 114737), ginecóloga del Departamento de Planificación Reproductiva de Halitus Instituto Médico

Katia Appelhans

Soy redactora hace varios años y siempre tuve una fuerte pasión por la escritura. Estudié Ciencias de la Comunicación en la UBA, con orientación en periodismo. También, y fue lo que despertó mi interés por la salud y el bienestar, realicé el profesorado de yoga y actualmente estudio Asistente de Nutrición y Alimentación Saludable. Me parece fundamental que los hábitos saludables formen el 80% de nuestras vidas, con eso me refiero al ejercicio regular y la buena alimentación. ¡Ah! Además comparto recetas saludables en mis redes.+ info

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