15 mitos que atentan contra las donaciones voluntarias de sangre 15 mitos que atentan contra las donaciones voluntarias de sangre

15 mitos que atentan contra las donaciones voluntarias de sangre

Dos expertas destierran las falsas creencias más frecuentes en torno a la donación de sangre.

La doctora Alejandra De Bonis (M.P. 110.539), Directora Asistencial del Centro Regional La Plata - Instituto de Hemoterapia de la Provinvcia de Buenos Aires, y la doctora Silvina Kuperman (M.N. 88.513), Jefa del Centro Regional de Hemoterapia del Hospital de Pediatría Garrahan, enumeraron una serie de mitos sobre la donación de sangre para aclarar algunos puntos.

No hay que esperar a que un familiar lo necesite para ir a donar. Muchos piensan que el sistema está diseñado de forma en que cuando un familiar lo necesita, el centro de salud nos llama y tenemos que ir a donar. Este es un mito que alimenta el sistema sanitario. Sin sangre, los hospitales no pueden funcionar.

El acto de donación no provoca aumento de peso. Sin embargo, la persona cree que para reponer la sangre extraída, debe aumentar la ingesta de alimentos, lo cual no es necesario. La persona debe seguir consumiendo sus alimentos en cantidad y calidad de la misma forma en que lo hacía antes. Lo que sí se recomienda es tomar abundante agua después de la donación.

15 mitos que atentan contra las donaciones voluntarias de sangre

Normalmente nuestro cuerpo compensa la cantidad de sangre que se ha extraído. Si la persona goza de buena salud y cumple con los requisitos de donación, no presentará ningún tipo de alteración. La cantidad de sangre que se extrae representa menos del 10% del total en el cuerpo y se empieza a recuperar desde el momento de la donación.

Para cada donación se usa material nuevo, estéril y descartable. El personal del Banco de Sangre aplica medidas de bioseguridad para que no exista riesgo de contaminación. Todos los bancos de sangre cumplen estas medidas para que los donantes se sientan seguros.

La hemoglobina y hematocritos son analizados previamente. Los niveles de la persona en el momento de la donación deben ser normales, en caso contrario, no se permite donar para no correr riesgo de padecer anemia. Cabe recalcar que en nuestro cuerpo, el órgano encargado de producir las células de nuestra sangre es la médula ósea y esta se repone en forma total, aproximadamente en 52 días.

15 mitos que atentan contra las donaciones voluntarias de sangre

No hay ninguna relación entre la donación de sangre y fallas en el sistema reproductor. La persona podrá seguir su vida sexual normal. Se recomienda no hacer ejercicios extenuantes ni fumar en las siguientes cinco horas después de donar.

Es normal sentir dolor al momento del pinchazo y dependerá de la tolerancia de cada individuo, pero durante la donación no hay dolor.

Las personas que padecen esas enfermedades sí pueden donar, siempre y cuando estén controladas y cumpliendo con su medicación. Solo una persona diabética que sea dependiente de la insulina, no puede hacerlo.

15 mitos que atentan contra las donaciones voluntarias de sangre

Los hombres pueden donar cada tres meses. Las mujeres pueden hacerlo cada cuatro meses debido a que pierden gran cantidad de glóbulos rojos en períodos de menstruación. Una persona es apta para donar si tiene entre 16 y 65 años, pesa más de 50 kilos, no estuvo expuesta ni es portadora de alguna enfermedad de transmisión sexual.

No es necesario estar en ayunas para poder donar sangre. Se recomienda no consumir alimentos grasosos dos horas antes de la donación.

Aunque es un factor de riesgo para el equipo médico, ya que se ignoran las condiciones del lugar en que se los realizó, alguien con tatuajes o piercings puede donar sangre un año después de habérselos hecho. Entonces ya se puede detectar cualquier anomalía en su sangre.

La sangre se necesita todos los días, para cirugías programadas, enfermos en tratamiento, etc. Cada donación se procesa para obtener distintos productos (glóbulos rojos, plasma, plaquetas) y puede ayudar hasta a tres personas diferentes, no sólo víctimas de accidentes, también pacientes con anemias, leucemia, etc. Además, donar en el momento en que ocurre un accidente grave puede ser demasiado tarde. La sangre necesita ser examinada antes de usarla, por lo que es vital tener las donaciones antes.

15 mitos que atentan contra las donaciones voluntarias de sangre

Una persona sí puede donar sangre, siempre que haya padecido hepatitis A antes de los 12 años de edad. Pero NUNCA en el caso de las hepatitis B ni C.

Los donantes no pueden contraer ninguna enfermedad, ya que todo el material usado para la donación (jeringas, agujas, etc.) es estéril y desechable. Donar sangre es seguro.

No hay ninguna evidencia que indique que sea así. La sangre se renueva todo el tiempo. En la médula ósea está la fábrica de las células de la sangre y por minuto se producen millones de glóbulos rojos que salen a la circulación. No se ha mostrado que las personas que donan sangre frecuentemente sean más sanas porque se les renueve más la sangre. Al donar, se extraen 450 ml de sangre. Lo primero que se recupera es el plasma, que es la parte líquida, y luego se recuperan todas las células de la sangre sin ningún problema.

Katia Appelhans

Soy redactora hace varios años y siempre tuve una fuerte pasión por la escritura. Estudié Ciencias de la Comunicación en la UBA, con orientación en periodismo. También, y fue lo que despertó mi interés por la salud y el bienestar, realicé el profesorado de yoga y actualmente estudio Asistente de Nutrición y Alimentación Saludable. Me parece fundamental que los hábitos saludables formen el 80% de nuestras vidas, con eso me refiero al ejercicio regular y la buena alimentación. ¡Ah! Además comparto recetas saludables en mis redes.+ info

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